| Última actualización:12 de Agosto de 2022 - 12:29

Víctor Sotomayor: "Vélez va camino a consolidarse como equipo y eso es lo fundamental"

El ex defensor se refirió a su pasado en el fútbol y al presente del equipo de Liniers en la Copa Libertadores

Por Gustavo Grazioli
Sotomayor, un símbolo del Vélez multicampeón Sotomayor, un símbolo del Vélez multicampeón FOTO:NA/Prensa Vélez

"Es muy triste que uno de los dos haya quedado en el camino, pero lamentablemente el fútbol es así. Hay que destacar que Talleres se fue ovacionado por su gente porque tuvo un desempeño impresionante en esta Copa. Año tras año va mejorando y eso habla bien de la dirigencia", dijo Víctor Hugo Sotomayor en exclusiva a NA, en referencia a la victoria del equipo de Liniers sobre el elenco cordobés que le permitió avanzar a la semifinal de la Copa Libertadores, en la que deberá enfrentarse a Flamengo de Brasil.

El experimentado ex defensor de 54 años inició su carrera en Racing de Córdoba, tuvo años triunfales en Vélez, vistió la camiseta de la Selección argentina, pasó por Europa y se despidió como futbolista profesional con la camiseta de Talleres. Pero lo que más resalta en su biografía es la aventura con la institución de Liniers.

WhatsApp_Image_2022-08-12_at_10.45.22_AM.jpeg

Integró el plantel que ganó todo de la mano de Carlos Bianchi: Copa Libertadores, Copa Intercontinental, Copa Interamericana, Supercopa Sudamericana y Recopa Sudamericana. "Fue muy fuerte lo de Vélez. Logramos todos los títulos con un grupo de jugadores que, siempre digo, era un equipo realmente de fútbol. Reunía todos los requisitos que debe tener un equipo: tipos con mucho carácter, mucha personalidad y que jugaban bien. Era difícil de ganarle", recordó.

En ese plantel estaban José Luis Chilavert, Roberto Trotta, Mauricio Pellegrino, José Basualdo, Christian Bassedas, Omar Asad y José Flores, entre otros. Los noventa fueron una década bisagra para los velezanos. Llenaron la vitrina de grandes trofeos y Sotomayor fue parte de aquella gloria.

CNtc7yuWcAENCWP.jpg

"Me pone muy contento haber entrado en la historia del club y todo lo que hemos logrado con ese hermoso grupo. Cada vez que voy a Buenos Aires y paso por Vélez se me vienen un montón de recuerdos", dijo y reveló: "Estoy en un grupo de WhatsApp con todos los jugadores y sabemos todo de todos. Siempre contamos historias de aquella época que, por ahí alguno, como somos viejos, no recordaba".

En referencia al presente de Vélez en esta Copa Libertadores, aprovechó para hacer memoria y recordó momentos de esa primera Copa que ganaron en 1994. "Nos había tocado el grupo de la muerte", cuenta y hace referencia a Boca, Cruzeiro y Palmeiras.

"El primer partido con Cruzeiro nos tocó jugar contra Ronaldo, que recién estaba debutando. Carlos Bianchi, viendo algunos videos, ya nos decía que iba a ser un crack y eso después lo comprobamos dentro del campo de juego. Fue el delantero más completo que vi", añadió.

LEE:  Santiago Silva, tras el ataque a los autos del plantel: "No debemos acostumbrarnos a esto"

Al recordar la figura de Bianchi no duda un segundo en decir que fue como un "padre futbolístico" y destaca su gran virtud en lo que respecta el manejo de grupo. "Un día jugamos frente a Gimnasia La Plata en cancha de Vélez y tuve una noche pésima. Terminamos perdiendo el partido y Carlos tenía la particularidad de esperarnos en la puerta del túnel. A medida que íbamos pasando nos golpeaba la cabeza. Cuando me toca a mí, lo miro y le digo. 'Disculpe Carlos, tuve una noche de mierda'. Automáticamente me responde: 'Vos contás las tuyas, pero también me salvaste de muchas a mí'. Eso como manejo de grupo es impresionante. Cómo no le vas a responder a un tipo que te apoya así. Es un grande", revivió.

Una vez retirado, quizás por desencantamiento o por nostalgia, se alejó del universo del fútbol. Regresó después de bastante tiempo gracias a Marcelo Herrera –actualmente es ayudante de campo de Carlos Compagnucci en Universitario de Perú- quien lo invitó a integrar su cuerpo técnico tras su breve paso por Gimnasia y Esgrima de Jujuy. La experiencia lo motivó y, si bien ahora está sin club, persiste en la búsqueda de una oportunidad que lo vuelva a hacer dirigir.

"Ingresar de nuevo al día a día de los entrenamientos fue apasionante. La profesión de director técnico es muy linda y tiene una adrenalina totalmente distinta a la del jugador de fútbol. El trabajo del entrenador es durante de la semana y después el día del partido queda afuera", dice.

LEE: Lesión de Zeballos: los clubes grandes pueden criticar pero no ser criticados

¿Qué cambios notaste en el fútbol actual?

Es mucho más rápido ahora. Se volvió muy técnico y los arqueros tienen más participación a la hora de salir jugando. En nuestra época, Chilavert fue un adelantado. Hoy podría jugar tranquilamente. En la estructura del equipo nuestro, el contragolpeador era él. Tenía un pegada espectacular y mucha precisión. Manejaba los tiempos, sabía cuándo tenía que acelerar y cuando no. Eso te lo da la jerarquía que adquirís como jugador.

¿Qué le falta al juego de ahora?
.
Falta potrero. La viveza te la da el potrero. Hoy son todos de escuelita. Yo jugaba en los potreros con gente de 20 años, 30, 40, 50 y hasta de 60. Y los viejos para marcar a los pibes tenían que usar las mañas y de ahí aprendíamos. La formación nuestra era esa. Si bien actualmente los jugadores están mejor formados, han perdido cierta picardía.

LEE: Con doble nueve y sin Barrios, San Lorenzo visita a Patronato

¿Te gustaría dirigir a Vélez?

Siempre se fantasean esas cosas. Conozco la institución y la mentalidad de su gente. Son exigentes y eso siempre te invita a tener que estar arriba. Sería un desafío muy lindo.

¿Lo ves para campeón de la Copa Libertadores?

Al grupo se lo ve bien y tiene un gran líder como el "Cacique" (Alexander) Medina. Más allá de los oponentes, va camino a consolidarse como equipo y eso es lo fundamental, porque a partir de ahí se pueden lograr muchas cosas. Por más que venga el Flamengo con todas sus figuras, el jugador argentino es muy valorado por el orgullo que tiene. Siempre se le hace muy difícil a los equipos brasileros jugar frente a uno argentino.

Escrito por Gustavo Grazioli
NA - Buenos Aires, Argentina