Sábado, 04 Diciembre 2021 17:52
Por Antonio D'Eramo

Emiliano Yacobitti, el dirigente radical que prefiere que se doble hasta casi romperse

Los dirigentes radicales del interior que bregan por la unidad de la UCR para posicionar al partido fundado por Lendro N. Alem dentro de Juntos por el Cambio están hartos del que llaman “el valijero de Lousteau”.

El diputado y vicedecano de la facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Emiliano Yacobitti. El diputado y vicedecano de la facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Emiliano Yacobitti. Foto - NA

 

Por Antonio D’Eramo

Previo al último viaje en carruaje al club del Progreso, el 1 de Julio de 1896, en cuyo trayecto terminaría con su vida por mano propia, el defensor de los desposeídos Leandro N. Alem, había escrito un testamento político cuya frase principal quedó grabada en la historia nacional.

Agobiado por los enfrentamientos entre dirigentes del partido político que fundó y que podrían haber terminado con la disolución de la UCR, escribió, “que se rompa, pero que no se doble”. Más cerca en el tiempo, Raúl Alfonsín, volvía a expresar la frase para señalar a los oportunistas e hipócritas que alentaban las divisiones de su partido.

Todo indica que el diputado y vicedecano de la facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Emiliano Yacobitti, romperá el bloque radical de la UCR en la Cámara de Diputados de la Nación el próximo lunes 6 de diciembre si el cordobés Rodrigo De Loredo no reemplaza en la conducción del Interbloque de Juntos a su coterráneo, Mario Negri.

De no acatarse esta exigencia, Yacobitti, armará un bloque propio, de cerca de 15 legisladores, con la marca Evolución que posicionara el actual senador por la Ciudad de Buenos Aires y aspirante a presidente de la UCR, Martín Lousteau.

Se viven horas de febriles negociaciones entre los enviados de Mario Negri, sustentado por casi todos los dirigentes del interior, algunos de ellos gobernadores como Gerardo Morales de Jujuy, favorito aspirante a conducir el radicalismo nacional, el mendocino, Rodolfo Suárez o el correntino, Gustavo Valdés, que viene de obtener un resonante triunfo electoral en su provincia y es uno de los más molestos con esta interna del radicalismo nacional.

Valdés sostuvo, “me parece que tenemos que actuar con total responsabilidad, seriedad y confianza, porque la gente tiene que confiar en un espacio político que exhiba responsabilidad y seriedad”. En declaraciones a la prensa en la Casa de Gobierno de Corrientes, Valdés expresó que lamenta “las peleas en Buenos Aires por carguitos” y consideró que “son papelones públicos que no tenemos que dar”.

Cerca de Yacobitti no están de acuerdo con esa apreciación e intentan acercar al mandatario correntino hacia sus posiciones explicando que “encima que perdió por goleada las PASO en la provincia de Córdoba, Mario Negri, considera que  todos los diputados debemos sentirnos  representados por su figura. De Loredo fue el ganador en Córdoba en el tramo de diputados nacionales de la lista que llevó a Luis Juez al Senado nacional, que a su vez, venció a Negri en una interna”.

Voceros de Valdés señalaron a NA que “Yacobitti está girando en descubierto con sus pretensiones porque en Capital la victoria fue de Horacio Rodríguez Larreta y no de él con Lousteau. Negri habrá perdido una interna en Córdoba pero los radicales porteños tampoco tienen mucho para mostrar. Presionan para conseguir puestos de decisión. Y, en ese rubro, Yacobitti es uno de los mejores”.

Voces cercanas a Gerardo Morales sostuvieron a este medio que “en realidad no se puede armar nunca un acuerdo con Emiliano Yacobitti porque siempre mete una cuña para romper y sacar ventaja. En el partido están hartos de sus presiones y hay dos tendencias que se definirán en las próximas horas. La primera es una opción negociadora, donde la gente de Nosiglia, Yacobitti, Lousteau y compañía, obtendrían más cargos partidarios y un mayor protagonismo en detrimento de  los radicales del interior más interesados en preservar la unidad y, en segundo lugar hay una tendencia rupturista, que se manifiesta por el hastío y el cansancio que les producen las exigencias de Yacobitti y que se generan en dirigentes más duros que opinan que Yaco rompa y arme un bloque propio y haga lo que quiera”.

La posición de los que se cansaron de las exigencias de los radicales porteños se basa en que Mario Negri tiene los votos necesarios para conseguir su reelección al frente de la bancada.

Desde San Luis, el dirigente y ex viceministro de defensa de Juntos por el Cambio, Walter Ceballos, recibió al auditor Jesús Rodríguez y, luego de ese encuentro, afirmó que “no hay motivos para que los radicales no acepten el método democrático que tenemos como principio y utilizamos desde nuestros orígenes. Somos un partido Democrático, Nacional, Federal y Progresista. Si alguien duda de estos principios liminares se equivocó de partido".

"La UCR vive su proceso de renovación de sus cuadros orgánicos partidarios y parlamentarios. En el ámbito partidario, en la Juventud Radical, después de muchos ciclos de conducción de los referentes de Evolución, ganó una alianza del radicalismo nacional, la Causa Nacional, que llevó a la correntina Valeria Pavón. En el tema de la conducción de Diputados y Senadores, como decía Arturo H. Illia, cada voto vale uno y en el bloque de diputados apoyamos la reelección de Mario Negri y en el Senado la renovación del mandato de Luis Naidenoff", agregó Ceballos.

"La regla de juego democrático exige a todos que se respeten los resultados y espero que el próximo 17 de diciembre podamos tener el  plenario del comité nacional para elegir las  nuevas autoridades del partido que conducirán al radicalismo la Causa Nacional, que llevó a la correntina Valeria Pavón. hasta el 2023. Los que pierden deben acompañar para no arruinar el gran desempeño que se obtuvo dentro de Juntos Por el Cambio donde aportamos el 45% de los votos”, afirmó Ceballos junto a Jesús Rodríguez.

En ese sentido, Emiliano Yacobitti, una vez más, disiente y en recientes declaraciones públicas señaló  que “lo único que no se puede romper es Juntos por el Cambio. Estamos tratando de no hacerlo, tratando de no romper pero necesitamos mostrar que escuchamos a la gente, no es una cuestión de poroteos sino que mostramos a la sociedad un trabajo sólido para apostar a un nuevo y mejor Juntos por el Cambio”.

Sin embargo, la tensión está doblando, casi hasta el extremo del quiebre, a la bancada radical y se agota el tiempo de las negociaciones. En ese sentido, las declaraciones de “Lilita” Carrió, que realizó su propio juego en favor de sus dirigentes, vinieron a generar más malestar que trascendió las fronteras de la UCR.

La decena de legisladores que responden a la jefatura de la Coalición Cívica apoyará a Mario Negri y Carrió no se privó de dar su parecer frente a una audiencia de dirigentes del JxC entre los que se encontraba Horacio Rodríguez Larreta. En su alocución criticó la alianza entre Emiliano Yacobitti  y Cristian Ritondo  para desplazar a Mario Negri de la conducción del bloque.

Los dos porteños, el que viene del radicalismo y el que proviene del peronismo en Mataderos, se hicieron sentir en la penúltima sesión de la Legislatura Porteña cuando los diputados locales que les responden casi voltean las excepciones al Código de Planeamiento Urbano que Larreta quería aprobar cuanto antes.

Yacobitti-Ritondo luchan en conjunto para alcanzar la titularidad del interbloque en Diputados pero la candidatura del ex ministro de seguridad de María Eugenia Vidal, quedó “tocada” por la andanada de “Lilita” y, de allí, surgió la opción de posicionar a Rodrigo De Loredo contra Mario Negri.

Algunos dirigentes históricos de la UCR observan con pena como el renacer de un partido, que estaba en el fondo de la tabla luego de la experiencia de Fernando De La Rúa, se puede estropear rápidamente con estas tensiones.

Mientras algunos observan la mano de Horacio Rodríguez Larreta detrás de este internismo para desgastar a uno de los partidos que comienza a acumular más candidatos presidenciables como, Gerardo Morales, Facundo Manes, Gustavo Valdés o el propio Martín Lousteau, que le pueden hacer fuerza a sus aspiraciones a la Presidencia, otros son más pragmáticos y sostienen que  la posible ruptura viene por el juego fuerte y agresivo que está realizando el radicalismo porteño que conduce, tras bambalinas, como siempre, el ex ministro de interior de Raúl Alfonsín, Enrique “Coti”Nosiglia.

 

Escrito por
Buenos Aires, NA