Siempre tuvo claro su objetivo. Desde que era chica, en su Neuquén natal, Sofía Morandi sabía que su destino era convertirse en artista. Con el teatro como su gran pasión, se formó en distintas disciplinas, como la actuación, el canto y el baile, pero fue su humor lo que la llevó a convertirse en una de las primeras influencers de la Argentina.

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Con una fuerte presencia en las redes sociales desde 2015, Instagram fue su ventana al mundo del espectáculo y gracias al fuerte vínculo que formó con el público adolescente, en 2017 debutó en la pantalla de Nickelodeon con Heidi, bienvenida a casa y desde entonces no paró. Las redes pasaron de ser su principal vidriera para convertirse en un complemento de su carrera artística, que llevó a convertirse en la ganadora de Bailando por un sueño, a seguir formándose en Estados Unidos, y ser una de las protagonistas de Porno y helado, la serie de Prime Video creada por Martín Piroyansky en la que participa Susana Giménez.

Pero antes de que el mundo quedara revolucionado ante la irrupción de la pandemia de Covid-19, Sofía concretó un deseo que tenía desde su niñez: ser actriz de doblaje. Junto a Guillermo Francella y Flavia Palmiero se convirtió en una de las protagonistas de La Gallina Turuleca, una película para toda la familia que llegó a los cines argentinos el jueves 14 de julio. "¡Guardé el secreto durante años!", comenta, en un mano a mano con Noticias Argentinas, la actriz que también encabeza Kinky Boots en calle Corrientes, junto a Fernando Dente y Martín Bossi.

Sofía Morandi: "En cada cosa que hice, mi formación marcó la diferencia"

-¿Cómo vivís el estreno de un proyecto que grabaste hace tanto tiempo?

-Estaba muy ansiosa. Desde que arranqué haciendo videos en Instagram, siempre intenté mostrar todo lo que me gusta hacer, como cantar, bailar y actuar. Y el doblaje era algo que yo mostraba como hobby, como algo que quería hacer a futuro, por eso cuando me llegó la propuesta dije que sí enseguida.

-¿Cómo fue la grabación?

-Fueron siete días hermosos. Me tocó darle voz a Lucía, que es una nena que se hace amiga de Turuleca, y es trapecista y bailarina, algo que me hizo sentir identificada. Además, fue muy divertido estar en todos los detalles, como los sonidos que hacía cuando se trepaba. Yo veía las escenas de mi personaje, pero no había visto la película completa con las voces de mis compañeros. Por eso fue un sueño cumplido poder apreciar el proyecto terminado con este estreno. Quedé muy contenta con el resultado.

-Fuiste una de las primeras instagramers, cuando el término todavía no era popular, y a partir de las redes pudiste trabajar en proyectos muy diferentes entre sí, ¿fue algo buscado?

-No sé si es porque soy insegura, pero a mí me sirve estar preparada para hacer todo lo que hago. Primero, porque soy bastante ñoña. Por ejemplo, cuando voy al gimnasio vuelvo loco al profesor para que me explique qué músculo estoy ejercitando... Quiero saber de todo un poco, soy así por naturaleza. Pero cuando me fui ganando lugares que también busqué, como ShowMatch, para mostrar que podía bailar, las ficciones o el teatro, creo que en cada cosa que hice, mi formación marcó la diferencia. Por eso también me interesa mostrarle a mis seguidores que podés tener suerte un día, pero que no siempre te va a acompañar y por eso está bueno prepararse. De hecho, a raíz de La Gallina Turuleca empecé a tomar clases de doblaje. Si vas a hacer algo, hacelo bien y entrenate.

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-Así como cambias de ámbitos en los que te movés, también te adaptás a diferentes públicos. ¿Cómo vivís la cercanía con gente de todas las edades?

-Es algo que me encanta, porque todos tienen algo lindo. A los chicos no les podés mentir y me encanta la inocencia y la espontaneidad con la que se manejan; en el teatro me esperan señoras para sacarse fotos. Es muy lindo lo que pasa.

-¿Qué proyectos tenés para lo que queda del año?

-Muchos, por suerte. En principio, puede que se grabe una segunda temporada de Porno y helado, porque a la primera le fue muy bien. Y después tengo un montón de propuestas que todavía no puedo confirmar. Lo importante es que siempre me estoy formando para hacerlos.