María Fernanda Callejón y Ricky Diotto están en guerra judicial desde hace tres años y siguen sin ponerse de acuerdo. Este miércoles se realizó la segunda mediación y no lograron llegar a una resolución ni por la división de bienes como así tampoco por la cuota de alimentos para su hija Giovanna.

"Ayer se dio la segunda audiencia de liquidación de bienes, que estoy esperando hace más de un año y medio y, como siempre, al minuto que terminó la audiencia, se filtró. No fue una linda experiencia, no por mi patrocinante y por mí, la otra parte dejó muchísimo que desear, fue muy impactante", contó Callejón.

"Estoy harta de que se digan cosas que no son, lo que se leyó por ahí, no es cierto. Todo lo que ocurrió se filtró al revés, como siempre, no me extraña nada después de tres años de martirio. Ya no espero que pase nada normal de gente adulta y coherente", aseguró.

En varios videos que posteó mientras llegaba al gimnasio para entrenar, Callejón también dijo que "se dijeron falacias, cosas que no ocurren. Nadie me paga el circo de nada. Tanto la jueza como el consejero muy bien, yo confío en la Justicia terrenal y en la divina. Sigo soportando amedrentamiento y humillaciones cuando la víctima soy yo y por ende, mi pequeña".

"Elijo entrenar, estar saludable, estar bien de ánimo. Yo sé esperar, en la vida gana el que sabe esperar, soy una guerrera, toda la vida lo fui. Lo que importa es lo que pasa en la Justicia, no en la televisión. Falta muy poquito para que hable en primera persona y cuente paso a paso lo que he vivido hasta ahora", continuó la actriz, en su extenso descargo.

Callejón se subió a la cinta para entrenar y siguió contando detalles de la audiencia: "Me quedé muy shockeada con la audiencia de ayer, yo tengo en cuenta la salud mental de nuestra menor y lo que quiero es poner punto final y llegar a un acuerdo, pero cuando del otro lado tenés una pared narcisista, es imposible. No solo hablo con el corazón, hablo con la verdad y con la verdad no ofendo ni temo".