La primera mujer que asumió en Suecia el cargo de primera ministra duró menos de ocho horas en el cargo. Se trata de Magdalena Andersson, líder de los socialdemócratas, que renunció luego de que sus socios de coalición, los ecologistas del Partido Verde, abandonaran la alianza de gobierno.

Tomaron esa decisión tras el rechazo, por parte del Parlamento, del proyecto de ley de presupuesto presentado por verdes y socialdemócratas en el país nórdico. Frente a este escenario, Andersson resolvió su dimisión.

"Le pedí al presidente del Parlamento que me relevaran de mis deberes como primera ministra", dijo, y agregó: "Según la práctica constitucional, un gobierno de coalición debe dimitir cuando sale un partido. No quiero dirigir un gobierno del que se cuestione su legitimidad. Por eso he presentado mi dimisión".

Andersson, además, reiteró su disposición a liderar un Ejecutivo socialdemócrata en minoría. El presidente del Parlamento, Andreas Norlen, aceptó la renuncia.

Sin embargo, existe la posibilidad de que Andersson sea relegida, luego de que los verdes anunciaran que la apoyarán en una eventual nueva votación, mientras que el Partido de Centro prometiera abstenerse, lo que en la práctica equivale a respaldarla. El Partido de Izquierda, en tanto, ya confirmó que votará por la ahora ex primera ministra.

Si bien los partidos fueron incapaces de acordar un presupuesto, están decididos a mantener lejos del gobierno a los Demócratas Suecos, un partido populista y anti-inmigración. 

El Parlamento sueco eligió este miércoles a Andersson como la nueva primera ministra del país, lo que la convertía en la primera mujer en ejercer ese cargo en la historia del país nórdico, con menos de la mitad de los parlamentarios votando en su contra.

Bajo el sistema de parlamentarismo negativo de Suecia, un candidato a primer ministro no necesita una mayoría a su favor, siempre que la mayoría no vote en su contra.

Con las abstenciones del Partido del Centro y del Partido de la Izquierda, 174 miembros votaron en contra de Andersson, de un total de 349 votos emitidos.

Andersson, que tenía previsto presentar su Gobierno el próximo viernes, había enumerado anteriormente varias prioridades, entre ellas el alejamiento de la privatización del sector de la asistencia social, el fortalecimiento de las políticas ecológicas y la integración social.

 Su antecesor en el cargo era Stefan Löfven, quien dimitió el pasado 10 de noviembre. Las próximas elecciones generales de Suecia están programadas para septiembre de 2022.