El Gobierno de Bolivia aseguró este martes la estabilidad macroeconómica para 2024, respaldada por un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado del 3,71 por ciento, una inflación controlada del 3,6 por ciento y la continuidad del subsidio a los hidrocarburos y alimentos.

El viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Zenón Mamani, declaró a la prensa que el Presupuesto General del Estado (PGE) 2024, presentado ante la Asamblea Legislativa, enfoca en garantizar la estabilidad económica y financiera del país. 

El viceministro enfatizó las proyecciones de instituciones internacionales como el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que indican que Bolivia se posicionará como uno de los países con mayor crecimiento en la región, ocupando el tercer lugar en Sudamérica.

Mamani destacó que el presupuesto para el año próximo enfatiza el proceso de industrialización con una fuerte inversión destinada al fortalecimiento del aparato productivo del país, asignando 4.274 millones de dólares, con el 56 por ciento dirigido a este propósito.

Se espera la puesta en marcha de alrededor de 150 plantas industriales para diversificar la producción y generar empleo.

Además, indicó que el PGE 2024 garantiza el acceso universal a la salud y la educación, asignando el 10,8 por ciento del presupuesto  consolidado a la educación y el 10,1 por ciento al sector salud como pilares fundamentales de los servicios del país.

LEÉ: Las fuerzas rusas intensificaron los ataques contra la ciudad pulverizada de Avdiivka en Ucrania

Se aseguró la continuidad de políticas sociales clave, incluyendo la redistribución de ingresos a través de programas como el Bono Juancito Pinto, el Bono Juana Azurduy, el Subsidio Universal, y la Renta Dignidad.

El proyecto de ley del PGE 2024 fue presentado a la Asamblea Legislativa hace un mes para su análisis y aprobación correspondiente.

Según lo establecido en la Constitución Política del Estado, en caso de no ser tratado en un lapso de 60 días, se aprobará automáticamente como ley vigente.

A decir de Mamani, esta iniciativa legislativa representa un compromiso por parte del Gobierno boliviano para mantener la estabilidad y el  crecimiento económico del país, junto con una firme apuesta por la industrialización y el fortalecimiento de los servicios esenciales para la población.