En los últimos días, la casa de Gran Hermano sufrió un cambio muy grande porque el grupo de "Las Furiosas" vio cómo abandonaron el juego dos de sus cuatro integrantes: Catalina fue eliminada por el público tras su fuerte pelea con Emmanuel, mientras que Carla se fue por voluntad propia porque extrañaba a sus hijos.

Quien no aguantó estas salidas fue Furia, que junto con Agostina integraba un grupo de cuatro mujeres, que de un día para el otro quedó conformado solamente por dos de ellas. Juliana entró al confesionario y no pudo evitar las lágrimas.

"Me siento mal porque siempre me levanto de la cama y la veo a la Chula y también a Cata y me hace mierda, me tengo que quedar con estos forros, hijos de puta. Lloro de bronca, no es que lloro de tristeza, es una mierda. Querían tranquilidad y ahí la tienen. Fúmensela ahora, nos vamos a pegar un embole de la concha de la lora", se quejó la participante.

Además, reveló que hará una nueva estrategia para garantizar su continuidad en el juego: "Tengo que armar un grupo nuevo porque sino acá estamos al horno. Y con gente que no tengo ganas, tengo que volver a amigarme. Son falsos, no son lo buenos que dicen ser y lo que muestran ser, son maquiavélicos".

"Cata era mucho y Chula peor. No perdí una persona sola, son dos de golpe, es un montonazo. No es por competitiva, pero estaba saliendo todo perfecto y se volvieron locas de golpe, se fueron a la mierda. Me quedé con toda gente que no quiero. Para mí Agostina tendría que haberse ido de la casa, no Cata. Fue un quilombo que armó ella (la pelea con Emmanuel) y tendría que haberse ido ella, no Catalina", aseguró.

Al salir del confesionario, se cubrió con una campera para que sus compañeros no la encontraran en un estado de debilidad.