Viernes, 05 Febrero 2021 15:01

Ana Acosta: "Me enorgullece que mi hija siga mis pasos"

La reconocida actriz protagoniza "Casa Matriz" en el teatro Picadilly junto a su hija mayor, Talía Acosta, quien creció entre camarines.

Talía y Ana Acosta. Talía y Ana Acosta. Foto NA.

Con la garra que la caracteriza, luego de un 2020 difícil para los artistas, donde muchos estuvieron sin trabajo, Ana Acosta decidió volver al teatro con "Casa Matriz", una obra protagonizá junto a su hija mayor, Talía Acosta (26) en el teatro Picadilly. "Esta obra que hice con Lidia Catalano en 1993, dirigidas por Tina Serrano en el teatro Bauen. Es una de esas obras que te quedan en el corazón y que siempre te dan ganas de volver a hacer. Y cuando atacó esta pandemia de encierro total con mi hija nos plantemos hacer algo juntas y enseguida pensé en esta obra", cuenta la artista con entusiasmo, en diálogo con Noticias Argentinas.

-Es la primera vez que compartís escenario con Talía, ¿influye la relación madre-hija y lo que pase fuera de lo actoral en el trabajo?

-Las discusiones surgen entre personas que no se conocen… imaginate entre madre e hija! Recuerdo que un día habíamos discutido a la mañana y a la noche nos sentamos cada una desde su casa para ensayar por Zoom y el director nos preguntó si pasaba algo, proque no nos hablábamos fuera del guión. Así que tuvimos que blanquear lo que había pasado. Obviamente que interfiere, pero ni más ni menos que con otra persona. En los ensayos uno sí o si esta descarnado, porque está en su etapa más creativa y es más fácil de darte cuenta si el otro está bien y está mal, si trabajás en una oficina, quizás podés disimularlo.

-¿Qué sentís al ver que Talía tiene la misma vocación que vos?

-Me enorgullece que mi hija siga mis pasos. Siempre digo que ella mamó esta profesión en el mejor de los sentidos y en el más literal, porque cuando ella no había cumplido los tres meses me esperaba en el camarín en el teatro Picadilly, donde estamos ahora. Llegaba al teatro, le daba la teta, la dejaba con su niñera y cuando terminaba la obra le volvía a dar la teta. Desde muy chica siempre estuvo metida en un camarín, así que era lógica que pasara.

-¿Siempre se llevó bien con tu profesión?

-Sí. Vi en muchos compañeros que decían: “Mi carrera es una cosa, mi familia es otra”. Yo nunca hice esa división y, a lo largo del tiempo, me di cuenta que no me equivoqué, porque mis hijas supieron apoyarme, entenderme e incentivarme a trabajar. Nunca tuve que dejar un trabajo porque me reclamaran tiempo o atención. Yo siempre trabajé mucho en la temporada y no quizás no les gustaba estar de enero a marzo en Mar del Plata, lejos de sus compañeros de colegio, pero supieron entenderme y disfrutar a la par mío. Estoy contenta de que haya sido así.

-¿Tu hija Estefanía también es actriz?

-No, ella cocina desde los 12 años y a los 16 decidió que quería ser chef. Obviamente que todos la apoyamos porque es lo que más le gusta hacer y tiene un talento impresionante. Cuando salía del teatro con Talía chiquita, a ella le encantaba que me saludaran, me pidieran autógrafos y se quedaba al lado mío esperando. Siempre se la bancó muy bien, en cambio Estefi me pellizcaba las rodillas, como diciendo: “mamá estoy acá, vámonos”.

-Volviendo al rubro teatral, sos la productora del espectáculo y muchos de tus colegas asumieron que esta temporada van a ir a pérdida.

-Sí, decidí producir porque sabía que ningún productor iba a apostar a hacer teatro a fin de año, ni siquiera en la temporada en Mar del Plata. A diferencia de otros años, ninguno levantó el teléfono para convocarme y estaba segura de que no iba a tener trabajo, pero decidí asumir este desafío y estoy muy contenta. Hacemos una obra en la que está todo puesto, apostamos fuerte con una buena escenografía, diez cambios de vestuario, buenas luces. Ya sé que el verano va a ser difícil, pero cuando todo se normalice, iremos a recorrer todo el país con esta obra, como he hecho toda mi vida. Es una apuesta a futuro. Ninguno de los que estamos haciendo teatro tiene la idea de que va a poder sacar un mango este año, apostamos a reactivar la industria e incentivar a la gente a que vaya al teatro.

-También sos empresaria y hace muchos años tenés tu local de vestidos sobre calle Corrientes.

-Sí, el 2020 fue muy difícil y en algunos momentos el futuro se veía muy negro. Hace doce años que tenemos Ana Acosta Modas en Once y nos ha dado tantas satisfacciones… La gente venía a buscar su vestido para fiestas, teníamos una clientela cautiva maravillosa, que se iban recomendando de boca en boca, porque nunca hice publicidad. Con mi marido. Fabián, tomamos la decisión de poner el local para que el teatro no sea nuesta única entrada económica. Pero cuando se cerró  todo a raíz de la pandemia, sabíamos que íbamos a tardar en volver. Gracias a Dios en noviembre se empezó a trabajar un poquito, en diciembre también y en enero tuvimos el bajón de las vacaciones, como pasa siempre, pero hoy en día mucho más.

-¿Pudieron recuperar el tiempo que estuvieron parados?

-No, nada que ver. Fue un año a pérdida porque el local lo alquilamos, las expensas son altas porque está sobre calle Corrientes, tiene seguro del local, del personal. Con cuatro empleadas, fue muy difícil de mantener por más que nos acogimos al ATP. Todos los meses era sacar dinero de nuestros ahorros, aun trabajando. Fue un año a pérdida completa, pero apostando a que esto se normalice.

Escrito por
Buenos Aires, NA