La Sal del Deporte - Por El Implacable

 El partido que disputaron en "La Fortaleza" el local Lanús y Talleres de Córdoba terminó pero no finalizó.

¿Cómo?

Fernando Espinoza, el árbitro del encuentro, pitó el final del encuentro, pero luego reparó que aún quedaba un minuto más de juego y mandó a llamar a los futbolistas de ambos planteles.

Muchos de ellos ya se habían marchado a los vestuarios, consignaron las crónicas.

Pero también lo vio en vivo y en directo el informante Canalla Bonaerense, quien estaba concentrado justo en eso, a p de la competencia que oponían aquel domingo a la misma hora dos clásicos del fútbol argentino como Colón - Unión y Huracán - Independiente.

Uno de los que había salido para el vestuario era José "El Pepe" Sand, autor del gol de penal con el que "El Granate" venció a "La T", quien tuvo que ponerse nuevamente la camiseta y los botines y retornar desde los camarines.

Cuando los jugadores regresaban al campo de juego se vivieron situaciones graciosas, como la ya apuntada.

El reglamento advierte que si por algún error en el cronómetro el árbitro diera por finalizado el encuentro antes de lo previsto y se percatara de ello, podrá ordenar a reanudarse a pesar de que lo haya terminado.

Así lo estudiaron en las diferentes redacciones los cronistas más críticos. 

Pero además del árbitro principal, está el cuarto controlando todo, saben todos los futboleros.

Finalmente, las imágenes de esas idas y vueltas en el estadio de Lanús, terminaron recorriendo la Argentina. 

Es así como fue publicada por los amigos de Catamarca On Line, por ejemplo. Como lo ofrece La Sal del Deporte en este artículo.

"¡Un blooper!"

Eso es lo primero que se dice desde los años `90 a esta parte de la historia cuando pasan estas cosas. 

Y así estalló el tema en las redes sociales.

Después del partido, la crítica golpeó con dureza al juez.

Don Julio de Sarandí le habría dicho a Espinoza en una situación como ésta: "Todo Pasa".

Aunque después el árbitro terminara sancionado.