Publicado el 20 de Julio de 2022 - 00:35 | Última actualización: 20 de Julio de 2022 - 08:38

Claes Oldenburg, el pionero del Pop Art que vivificó los objetos cotidianos

El artista estadounidense de origen sueco murió a los 93 años tras una caída que le generó varias complicaciones de salud. Ubicaba sus muestras en lugares pocos convencionales y al aire libre.

Claes Oldenburg, una leyenda del Pop Art. Claes Oldenburg, una leyenda del Pop Art. Reuters.

El artista estadounidense Claes Oldenburg murió este lunes a los 93 años en Nueva York, debido a una serie de complicaciones generadas a raíz de una caída. Fue el pionero del Pop Art que les dio vida a los objetos cotidianos.

Oldenburg se hizo conocido en el mundo del arte por las instalaciones que representaban a objetos cotidianos de dimensiones grandes. Estos iban desde peines, cucharas y helados hasta sellos de goma y billetes.

A sus muestras las ubicaba en lugares que eran poco convencionales y al aire libre. Por ejemplo, una vez llegó a crear una escultura gigantesca de una cuchara con una cereza.

Pop_Art.png

Nacido en Estocolmo el 28 de enero de 1929, el estadounidense dejó Oslo en 1936 para mudarse a Chicago, donde se formó en arte y literatura en la Universidad de Yale y en el Instituto de Arte de Chicago.

Antes de convertirse en una leyenda del Pop Arte, Oldenburg se ganaba la vida en el departamento de música de una librería. Además, trabajó como ilustrador de una revista.

LEÉ MÁS: Escocia: descubrieron un autorretrato de Van Gogh oculto detrás un cuadro

Una de las instalaciones con las que el artista se hizo conocido fue “The Store” (“La tienda”, en castellano). Esta fue ubicada en Manhattan en 1961 y allí la gente pudo observar su obra durante dos meses: juntó vestidos, zapatos, cuchillos, camisas, sillas y tartas echas con alambres papeles, escayola y pintura.

Su primera gran exposición llegó cinco años más tarde. Se llevó a cabo en Moderna Museet, en Estocolmo, lugar en el que recibió un gran apoyo de los amantes del arte.

Pop_Art_2.png

"Supongo que hay cierta ironía en mi trabajo, es además la forma en que yo miro al mundo. Soy serio, pero me doy cuenta de que el mundo es divertido y me sería difícil vivir sin ver ese lado de las cosas, sus contradicciones", expresó Oldenburg alguna vez.

En los setenta, el estadounidense comenzó a colaborar con la historiadora del arte, crítica y escultura Coosje van Bruggen, quien posteriormente se convertiría en su pareja.

Su repertorio se extendió a grandes muestras como la de 2001 en el Museo Serralves de Oporto, y la del 2006 en Turín.

Varias de las obras de Oldenburg se pueden ver en Nueva York, Chicago, en Las Vegas, Kassel, Roterdam, París, Berlín, Milán y Barcelona, entre otras ciudades.

Escrito por Noticias Argentinas
NA - Buenos Aires, Argentina