El cantante Joaquín Sabina, de 71 años, pasó bien la noche y presenta una "evolución favorable" tras haber sido operado de urgencia por el derrame cerebral que sufrió al caer del escenario durante un concierto junto a Joan Manuel Serrat en el Wizink Center de Madrid.

El segundo parte médico firmado por la directora del hospital Ruber Internacional de Madrid, Mercedes Cuesta Nuin, indicó este viernes que el músico sigue en la unidad de cuidados intensivos pero se espera que el fin de semana sea trasladado a una sala común para continuar con su recuperación.

En un escueto texto se avisó que ya no se darán nuevos partes médicos, "salvo que surgiera algún cambio relevante" en el cuadro del cantautor.