Martes, 01 Junio 2021 11:02

Rechazan la domiciliaria para un abogado condenado a diez años por abuso sexual de una niña

Hugo Alfredo Spangenberg fue condenado en 2010 pero quedó detenido seis años después, cuando la Corte dejó firme la sentencia. Pidió la morigeración de la prisión porque sufre una hernia inguinal.

El Palacio de Tribunales, sede del tribunal oral que condenó al abogado y de la Corte Suprema, que la dejo firme en 2016. El Palacio de Tribunales, sede del tribunal oral que condenó al abogado y de la Corte Suprema, que la dejo firme en 2016. Foto NA: JUAN VARGAS

El juez de Ejecución Penal Marcelo Peluzzi rechazó el pedido de prisión domiciliaria del abogado Hugo Alfredo Spangenberg, condenado a diez años de prisión por abusar sexualmente de su sobrina, de siete años de edad.

Spangenberg fue detenido en setiembre de 2016 y pidió, a través de su abogado, Fabio Galante, la domiciliaria por razones de salud. El hombre padece una hernia inguinal por la que está siendo atendido en el Hospital Penitenciario de Ezeiza. Según el cómputo de la pena, cumplirá su condena el 4 de septiembre de 2026.

El juez de Ejecución Penal recordó que “la norma en análisis pone el foco en la circunstancia de la privación de la libertad y, a partir de ella, su relación con la eventual patología que una persona pueda llegar a presentar”.

Spangenberg “se encuentra en buen estado general de salud, lucido, vigil, orientado en tiempo y espacio, deambula por sus propios medios. Buena mecánica ventilatoria, sin signos de falla de bomba, hemodinámicamente compensado. No presenta patologías de relevancia, evaluado periódicamente por este servicio, habiendo cursado patologías banales resueltas oportunamente”.

“Presenta como antecedentes de importancia una eventración abdominal vs hernia inguinal derecha gigante no complicada. Ambas patologías son benignas y de resolución quirúrgica”, añade el informe médico del Servicio Penitenciario. El abogado fue condenado por un tribunal oral integrado por  Diego Barroetaveña, Horacio Barberis y Liliana Barrionuevo.  

En 2016, seis años después de la condena, la Corte Suprema la dejó y consolidó la figura del “abuso sexual doblemente agravado por haber configurado un sometimiento  gravemente ultrajante para la víctima y por haber sido cometido por el  encargado de la guarda, en concurso ideal con el de corrupción de menores doblemente agravado por haber sido cometido contra una menor de 13 años y por el encargado de la guarda”.

Las conductas del condenado para con la víctima “se venía desarrollando desde que la menor había nacido, puesto que familias de ambos  protagonistas se frecuentaban asiduamente".

Escrito por
Buenos Aires, NA