Miércoles, 11 Agosto 2021 15:30
Por Antonio D'Eramo

La variante Delta obliga a replantear todo y sólo el barbijo ofrece una solución a los contagios

Personas que estén vacunadas o que no lo estén pueden contagiar la nueva cepa del virus que produce Covid-19. Además los síntomas de la enfermedad son distintos.

El barbijo sigue siendo la mejor prevención para el contagio del coronavirus. El barbijo sigue siendo la mejor prevención para el contagio del coronavirus. Foto: MARIANO SÄNCHEZ (NA)

El cambio permanente en la naturaleza, registrado por los primeros filósofos, y la mutación de los seres vivos para adaptarse al ambiente y  no perecer, que podría fundamentarse en la teoría evolutiva de Charles Darwin, está enseñando que el virus Sars CoV-2, que produce la grave enfermedad de Covid-19, es un fenómeno de resiliencia, de adaptabilidad, que está trayendo más de un dolor de cabeza a los expertos que estudian la deriva de la pandemia, al descubrir que existe una nueva cepa que al contagiar produce síntomas diferentes a las anteriores variaciones y dejan expuesto, en blanco sobre negro, algo que todos temíamos, las vacunas no frenan los  contagios.

Las personas que han sido vacunadas contra el Sars-CoV-2 pueden transmitir la súper contagiosa Delta con la misma facilidad que aquella persona que no se haya vacunado aunque sea con una sola dosis. 

Un estudio realizado por científicos de Public Health de Inglaterra (PHE) concluyeron, en un documento público, que “algunos hallazgos iniciales indican que los niveles de virus en aquellos que se infectan con Delta después de haber sido vacunados, pueden ser similares a los niveles encontrados en habitantes no vacunados”.

Si bien, desde este instituto aclaran que van a continuar monitoreando la situación porque se trata de “un análisis temprano y necesitamos más estudios específicos para confirmar esta teoría”, es claro que los casos analizados son reales, parten del análisis empírico y no tienen casi nada de especulación teórica, teniendo en cuenta que “entre los casos contagiados con la cepa Delta que habían terminado hospitalizados en Inglaterra desde el pasado 19 de julio, el 55,1% no estaban vacunados, mientras que el 34,9% había recibido las dos dosis de la vacuna anti Covid”, grafica el servicio público de salud inglés.

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Muchos de los contagiados en Europa, en países que han sufrido demasiado durante la primera y la segunda ola de coronavirus como en Francia, Italia y España, se muestran decepcionados, por comentarios que realizan en redes sociales, por la efectividad de las vacunas puesto que muchos habitantes de esos países se han contagiado a pesar de tener el esquema vacunatorio completo.

Sin embargo, el Centro para el Control de Enfermedades europeo ha confirmado la efectividad de las vacunas disponibles y, a través de un comunicado oficial, dejó en claro que la mortalidad se hubiera disparado en el Viejo Continente sin las dosis que evitan las formas graves de la enfermedad.

Consultado acerca de la razón por la que la cepa Delta se ha tornado tan peligrosa y está generando una cuarta ola de infectados en Europa, el inmunólogo español Alfredo Correl Almuzara, catedrático de la Universidad de Valladolid, afirmó en una nota de opinión en el sitio especializado The conversation.

Las vacunas funcionan, pero sabíamos que esto podía ocurrir. Los primeros prototipos que se han desarrollado no son perfectos, pero son capaces de reducir la gravedad de la enfermedad y nos han salvado de vivir un nuevo colapso sanitario”.

El experto prefiere analizar la disparada de infecciones por el relajamiento de las medidas de cuidado. Hay países que quizá se hayan apresurado a terminar con la obligatoriedad de trasladarse con barbijos o donde la distancia social recomendable ha sido reducida.

Correl Almuzara explicó, “…infectarnos después de vacunarnos con la nueva variante mayoritaria, delta, es muy posible. Hay un alto nivel de circulación y muchas personas vacunadas han relajado las medidas de prevención con la falsa creencia de que la vacuna les protege como si fuera un perfecto impermeable”.

Cambios en las reglas del juego

Pero, además de la angustia que acarrean las nuevas cepas súper contagiosas como la Delta y las que aparecen en el horizonte y son catalogadas por la OMS como “de interés” para su seguimiento, hay un punto fundamental que habla a las claras de la resistencia de las nuevas cepas virales y de la posibilidad que tienen de evadir las defensas del organismo que permiten que las células no se contaminen con el virus.

Los síntomas de Covid-19 que conocíamos ya no son los mismos.

En Inglaterra se ha desarrollado el proyecto Zoe que cuenta con más de cuatro millones de voluntarios y que ha permitido monitorear la evolución de las manifestaciones de la enfermedad. https://covid.joinzoe.com/post/new-top-5-covid-symptoms

Este reporte indicó que “En general, vimos síntomas similares de COVID-19 en personas que se habían vacunado y que no se habían vacunado. Sin embargo, aquellos que ya habían recibido un pinchazo informaron menos síntomas durante un período de tiempo más corto, lo que sugiere que se estaban enfermando menos gravemente y mejorando más rápidamente”.

Por ello se elaboró una nueva lista de los síntomas de COVID después de las dos dosis:

Dolor de cabeza

Nariz que moquea

Estornudos

Dolor de garganta

Pérdida del olfato

Los síntomas "tradicionales" anteriores, como todavía se describen en el sitio web de la OMS, como la anosmia (pérdida del olfato), dificultad para respirar y fiebre, ocupan un lugar muy bajo en la lista, en 5, 29 y 12 respectivamente. Una tos persistente ahora ocupa el puesto número 8 si ha recibido dos dosis de la vacuna, por lo que ya no es el indicador principal de tener COVID-19.

La clasificación cambia nuevamente si se trata de analizar los síntomas luego de aplicarse una dosis de la vacuna, como se observa a continuación:

Dolor de cabeza

Nariz que moquea

Dolor de garganta

Estornudos

Tos persistente

Como podemos ver, después de la protección de una sola vacuna, uno de los indicadores originales de una tos persistente ha aparecido entre los 5 síntomas principales, pero aún está por debajo de los estornudos y la secreción nasal en las clasificaciones, que antes se pensaba que no estaban relacionadas con la infección. .

¿Cuáles son los síntomas de COVID-19 si no se está vacunado?

Si aún no se ha vacunado, los síntomas son más reconocibles en la clasificación original tradicional; sin embargo, aún podemos observar algunos cambios desde que apareció COVID-19 hace más de un año.

Dolor de cabeza

Dolor de garganta

Nariz que moquea

Fiebre

Tos persistente

La pérdida del olfato aparece en el número 9 y la dificultad para respirar está muy abajo en la lista en el número 30, lo que indica que los síntomas registrados anteriormente están cambiando con las variantes en evolución del virus.

Los riesgos que generan estos cambios se notan también en la opinión pública que se muestra más confundida que antes con respecto a la deriva de la pandemia. Se trata de sutiles variaciones en los síntomas que se registran de manera clínica pero que ayudan a generar más confusión entre la población, porque sino se saben identificar bien la sintomatología, en un principio, los afectados no sospecharán que están contagiados, no se aislarán y seguirán transmitiendo la infección.

Una vez más el inmunólogo Alfredo Correl analizó los aumentos de casos en países donde sus poblaciones están muy vacunadas como Israel o Reino Unido o España y afirmó “El aumento de reuniones sociales, aunque sean al aire libre, la movilidad entre regiones, la no obligatoriedad del uso de mascarillas en espacios abiertos, se han aliado claramente con la variante delta para que se desataran los contagios semanas atrás.

Afortunadamente, dado que las personas más vulnerables estaban vacunadas, este incremento de transmisión no se ha acompañado por la saturación hospitalaria.

Con estos nuevos datos y sabiendo que hay casos de infección documentada al aire libre, quizás las autoridades sanitarias nacionales e internacionales deberían redefinir el concepto de contacto estrecho. Parece que no hay que permanecer 15 minutos en un local interior, a menos de 1,5 metros y sin mascarillas de protección para contagiarnos de una persona positiva asintomática o presintomática".

Por lo que, esta visto y probado, todavía no es tiempo de abandonar los barbijos.

Escrito por
Buenos Aires, NA