El policía Maximiliano González, de 25 años, acusado por el homicidio del adolescente Luciano Olivera se negó a declarar ante la fiscal del caso y seguirá detenido.

Este sábado por la mañana, el imputado por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido por un funcionario de una fuerza de seguridad, usó su derecho de negarse a declarar, y la fiscal a cargo de la causa, Ana Caro, dispuso que siga detenido en la Unidad Penal Nº44 de Batán.

Según trascendió, los abogados defensores González, Lautaro Resúa y Carla Medina, le aconsejaron no declarar porque en la investigación faltarían elementos claves, que no fueron incorporados a la causa aún. Tras negarse a declarar, el Juez de Garantías Gabriel Bombini convirtió la aprehensión del efectivo en detención.

Además de los resultados de la autopsia, la fiscal espera también el relevamiento de las imágenes de las cámaras de seguridad y los informes de planimetría realizados.

El efectivo había sido trasladado este sábado pasadas las 7.00 al edificio central de Tribunales de Mar del Plata.

El adolescente Luciano Olivera fue asesinado de un disparo en el pecho durante la madrugada de este viernes en el marco de un supuesto control policial.

Según se pudo reconstruir en la causa, el joven regresaba a su casa en moto después de jugar al fútbol y de estar con sus amigos en la madrugada del viernes, cuando quisieron identificarlo en un operativo en cercanías de la plaza central de Miramar, el cual intentó evitar porque no tenía registro para conducir.

El hecho que se investiga generó un fuerte repudio por parte de la familia, amigos de la víctima y vecinos de Miramar que marcharon este viernes por la tarde a la comisaría donde se registraron algunos incidentes con la Policía.

El ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, aseguró que "no hay ninguna justificación" para explicar el crimen del adolescente y afirmó que el policía, quien había festejado su propio cumpleaños pocas horas antes del asesinato, "hizo todo mal".