La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires Soledad Acuña consideró este jueves que "intimar a los colegios privados" para que cierren y no den clases presenciales "es una manera de generar presión y asustar".

"Intimar a los colegios privados a que cierren solamente es una manera de generar presión y asustar", señaló Acuña al referirse a la notificación que los ministros de Educación, Nicolás Trota y su par de Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria, le hicieron llegar a las escuelas sobre la vigencia del DNU que rige desde el viernes 16 de abril.

En diálogo con Luis Majul en el programa "Esta Mañana" que se emite por Radio Rivadavia, manifestó: "La Nación no tiene competencia directa sobre el sistema de gestión privado de la Ciudad, ni en el público".

Acuña precisó además que en la Ciudad esperan "la resolución de la Corte, y así poder volver a sentarnos con el Gobierno nacional, para generar acciones previsibles" en materia educativa en medio de la crisis sanitaria por el coronavirus.

Por otra parte, respecto a la "presencialidad administrada" la nueva propuesta de Trotta, la ministra dijo que eso "es lo mismo que venimos diciendo", tras explicar: "Nosotros planteamos varios escenarios para que se vaya reduciendo de a poco la presencialidad, sin perjudicar a los que más necesitan la escuela".

Además, evaluó que en medio del diferendo judicial la apertura de escuela "fue amplia" a pesar de tener que comunicar las novedades de último momento.

Por otra parte, sobre la medida de fuerza convocada por los docentes, Acuñas explicó que "salvo el lunes la adhesión fue muy baja", aunque admitió que hubo "disparidad con algunos" establecimientos "con el 100 por ciento de acatamiento, y otras con la adhesión solo de dos docentes".

En ese marco, Acuña, aclaró que "se le descontará" dinero a los docentes que acataron la medida de fuerza por "todos los días que no se presentan a trabajar", a la vez que resaltó: "La mayoría de los docentes en la Ciudad creen que la presencialidad es necesaria".