El gobernador de Salta , Gustavo Sáenz, exigió al Gobierno del presidente Javier Milei  que brinde "previsibilidad" a las provincias y se quejó de que desde la Casa Rosada sólo recibieron "ataques, agravios, descalificaciones, insultos".

El mandatario norteño se refirió al mote de traidor que le adjudicó el jefe de Estado y afirmó: "Acompañamos desde el primer momento al Gobierno nacional elegido democráticamente en darle las herramientas necesarias. Pero también habíamos planteado que había cosas que íbamos a acompañar y otras que no. El Congreso no es una escribanía del Gobierno".

En declaraciones radiales, Sáenz también habló sobre el despido de Flavia Royón de la Secretaría de Minería: "No hay nada más injusto que eso, porque no tiene nada que ver con un acuerdo político".

"Se ve que ya tenía la decisión tomada. Evidentemente, tendría otros compromisos. Es una gran pérdida para el sector privado, porque es una mujer preparada. Si el pecado de ella es ser salteña, ser conocida mía y haber trabajado conmigo, es lamentable que esto suceda. Si lo que estamos buscando es eficiencia, profesionalismo, gente capacitada... Pero si lo que están buscando es repartir cargo para reordenar y reorganizar el Gobierno, no es lo correcto", añadió.

Consultado sobre el vínculo de los gobernadores con la Casa Rosada, el salteño afirmó que los mandatarios provinciales están "abiertos al diálogo", aunque se quejó de que "desde Nación sólo se recibieron ataques, agravios, descalificaciones, insultos".

En ese sentido, confirmó que el ministro del Interior, Guillermo Francos, viajará el martes a Salta.

"A partir de diciembre la cosa se ha complicado muchísimo. La política del látigo y la billetera se tiene que terminar de una vez por todas", manifestó.

Ante ello, pidió "cumplir con la Constitución y rediscutir la coparticipación, porque los pactos y consensos fiscales han sido parches".

Tras lamentar que "al Presidente no le gusta cuando alguien opina distinto", el gobernador de Salta remarcó que "las provincias son las que producen" y afirmó: "No tenemos claridad, no podemos tener previsibilidad, porque no sabemos con qué contactos, qué nos van a sacar ahora. De una vez por todas, tenemos que sentarnos y dialogar".