La Cámara Federal de Bahía Blanca revocó el procesamiento del empresario Lázaro Báez y de su hijo Martín, por el supuesto uso de facturas truchas para evadir impuestos y el origen del lavado de dinero.

Fuentes judiciales indicaron que el Tribunal dio marcha atrás con la acusación hacia los Báez aunque mantuvo la misma respecto a otros acusados que se encamina a ser enviados a juicio oral y público.

La Cámara, con la firma de los jueces Pablo Mera y Leandro Picado, entendió que ni Báez padre ni su hijo utilizaron la empresa insignia Austral Construcciones para utilizar “usinas” de facturas truchas en esa Ciudad.   

En la misma resolución los jueces de la Sala II ratificaron el procesamiento de Silvio Luis, Franco y Enzo Ficcadenti; José Antonio, Denis Ariel y Franco Nicolás Ferreyra y Rogelio Alberto Chanquía.

Al evaluar la investigación, el Tribunal consideró que había dos grupos en la investigación que son aquellos que emitían las facturas y quienes utilizaban las mismas, en este último grupo Austral Construcciones.

Todos los investigados lo son por ser parte de una supuesta asociación ilícita para la utilización de facturas apócrifas. Este tramo de la investigación es porque son empresas radicadas en la Ciudad de Bahía Blanca que quedaron bajo la lupa por ser consideradas usinas de facturas truchas.

En ese sentido, los jueces evaluaron que no se pudo demostrar que las empresas locales emisoras de las facturas lo hicieron para Austral Construcciones, y por eso la desvinculación de Lázaro Báez y su hijo.

El uso de facturas truchas en cambio fue el delito precedente que según la Justicia existió por parte de Báez y sus hijos para evadir impuestos y cometer lavado de dinero. Por ello, es que en la causa de la ruta del dinero k fueron condenados el empresario y sus hijos.