El senador radical Luis Naidenoff, en entrevista para “990 sin relato” (AM 990), habló con Antonio Fernández Llorente sobre las bajas posibilidades que tiene el Gobierno tras darse a conocer los números de las votaciones el pasado 14 de noviembre.

“Las variables están muy lejos de la realidad, y lograr un acompañamiento y un mensaje muy potente de la política a argentina en función de las negociaciones futuras que tiene el país con el fondo monetario”, expresó el político.

Y agregó que “llegas al final del camino con un Gobierno que no tiene los números y siempre hay tiempo para acordar y todo depende de ellos. Todo el manejo del oficialismo fue pésimo”.

Para Naidenoff, no hay hoja de ruta en el país y cree que ese es uno de los principales problemas: “El Gobierno debe mandar presupuesto que cuente con respaldo político, nadie puede respaldarte un presupuesto que prevé una inflación del 33% o que, para tratar de compensar votos, agreguen más de 50 artículos con miles y millones de pesos”.

“El Gobierno debe entender que perdió las elecciones, debe tomar nota que los números cambiaron”, añadió contundente.

Además, cree que la oposición tiene que aportar racionalidad, ya que “la racionalidad está ausente del propio oficialismo”. Y a su vez, tiene que “recuperar seriedad; el equipo económico también, ya que tiene que recapacitar en función del planteo de la oposición y retomar algunos de los puntos que se han planteado para que la política pueda avanzar en esto”.

Todas las medidas económicas que el Gobierno ha tomado, para el senador radical, son desacertadas: “El cierre de las exportaciones, el tema de precios cuidados, la mirada puesta en reformas de justicia... Los problemas de la gente pasaban por otro lado: el laburante que perdió su trabajo, las Pymes cerradas…”.

Fueron un año y medio de locura absoluta, de un Gobierno que estaba en otra cosa: en sus cuestiones internas, en el pase de facturas… y bueno, así nos va. Quedan dos años y esperemos que el Gobierno tenga la capacidad de arrancar en serio”, sentenció.