En mi anterior gestión como Diputado Nacional, fui el primer legislador en presentar un proyecto, al instante que asumí mi banca, el 10 de diciembre de 2009 a las 10 de la mañana. Si la ciudadanía vuelve a apoyarnos el 14 de noviembre de forma similar a como lo hizo en las PASO de septiembre, tendré el honor integrar nuevamente la Cámara de Diputados en representación del pueblo de la Provincia de Buenos Aires y, en esta ocasión, el primer proyecto que presente ni bien ingrese al Congreso será el de Ley de Reiterancia, que tiene como primer objetivo terminar con la puerta giratoria para los delincuentes.

En la actualidad, cuando una persona es detenida por parte de las fuerzas de seguridad cometiendo un delito, la justicia no le imputa el hecho como un antecedente hasta tanto no haya una condena firme. Conociendo los irracionales tiempos de nuestra justicia, todos sabemos que eso puede demorar años o no ocurrir nunca, especialmente con jueces que son fieles a la teoría abolicionista de Zaffaroni. Además de esto, los jueces no pueden dictar la prisión preventiva a estos delincuentes, ya que la misma sólo se aplica para casos en los que hay peligro de fuga o de entorpecimiento del proceso judicial por parte del acusado.

El delito debe ser interrumpido en el primer episodio, no en el último, porque los delincuentes van avanzando casilleros en una especie de “carrera delictiva”, en la que van aumentando su nivel de osadía a la par del aumento de la violencia con la que actúan. Así vemos casos de chicos que arrancan por “delitos menores” como puede ser un arrebato en la vía pública y, si no son frenados a tiempo, su carrera puede coronarse con el delito más grave e irreparable de todos: el homicidio. Basta recordar el caso reciente de un menor que cometió un asesinato teniendo en su haber más de 50 detenciones para tener una imagen horrenda de dónde estamos y hacia dónde vamos si no hacemos algo urgente.

Este proyecto de Ley Reiterancia buscará incorporar al Código Procesal Penal la figura de la reiterancia como motivo suficiente para dictar la prisión preventiva y así dotar a la justicia de una herramienta eficiente que permita sacar de la calle a los delincuentes que son atrapados in fraganti por las fuerzas de seguridad y que cuentan en su haber con otras detenciones previas, respetando al mismo tiempo todas las garantías legales que custodian nuestra Constitución Nacional, los Códigos Penal, Procesal Penal y todas las leyes en su conjunto.

De esta manera, pondremos una traba a la puerta giratoria, frenaremos la escalada de violencia criminal actual, jerarquizaremos el accionar de nuestras fuerzas de seguridad y proveeremos a los ciudadanos la paz que se merecen, haciéndonos cargo del bien público que es la seguridad, que corresponde pura y exclusivamente al Estado custodiar.

(*) Gerardo Milman es candidato por Juntos en la Provincia. Fue legislador en el 2009 y Secretario de de Seguridad Interior del Ministerio de Seguridad de la Nación, durante la gestión de Patricia Bullrich.