Hay que rechazar la posibilidad de la muerte como un elemento en la vida política argentina

Me parece fundamental una rápida y profunda investigación que esclarezca las motivaciones de este hecho.

Por Miguel Ángel Toma
La custodia ha tenido un comportamiento deplorable con lo que hemos podido verificar a través de los medios. La custodia ha tenido un comportamiento deplorable con lo que hemos podido verificar a través de los medios. NA: @fedefranok

Es indispensable el rechazo absoluto frente al hecho de violencia que hemos vivido como el intento de magnicidio a Cristina Kirchner. Esto implica un claro compromiso con la convivencia pacífica y civilizada que este tipo de situaciones pone en tela de juicio.

En segundo lugar, me parece fundamental una rápida y profunda investigación que esclarezca las motivaciones de este hecho, quien es él o los responsables de esta actitud, actuando solo o en un contexto más complejo y si es una persona que esta en su sano juicio o no. Es fundamental tenerlo resuelto rápidamente.

Además, las pericias, psicológicas y técnicas: saber si efectivamente el arma con la que se intentó agredir a la vicepresidente era un capaz de matar o simplemente se estaba intentando un amedrentamiento para generar un estrépito como el que estamos viviendo y nos está afectando a todos los argentinos.

También es importante hacer mención al manejo de la custodia: han tenido un comportamiento deplorable con lo que hemos podido verificar a través de los medios. Es muy difícil prever un atentado, lo vimos con Bolsonaro en Brasil o incluso en Estados Unidos cuando se atentó contra la vida de Reagan. Lo que sí está claro es que cuando sucede el hecho hay un protocolo que inexorablemente debe ser cumplido, que es evacuar a la persona agredida del lugar, ya que no se sabe si hay otro tirador u otra persona que pueda agredir a la víctima. Esto no sucedió y, lejos de aplicarse este protocolo, se dejó que la vicepresidente estuviera 6 minutos más en el mismo lugar y exponiéndose de una manera inaceptable. La custodia tiene que dar explicaciones y parte de la investigación judicial tiene que ver con el comportamiento de la custodia. La sociedad tiene que saber por qué actuó con tanta pasividad ante la magnitud del hecho. Esto es fundamental: ¿Fue impericia o había otra cosa que los llevó a actuar de esta forma? Ya sabemos el comportamiento de las custodias en la Argentina.

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Las conductas políticas son otro punto a tener en cuenta, sobre todo las que surgen a partir del discurso del presidente Alberto Fernandez. No sé si tiene información que nosotros no, pero crear responsabilidades respecto a generar climas tendientes a provocar este tipo de hecho es, si no hay elementos para probar esto, altamente irresponsable. No sé por qué dijo que eran la oposición, la Justicia y los medios los responsables de esto. Es irresponsable asegurar esto sin información porque se están echando culpas y esto puede llegar a tener un efecto de polarización que genere más violencia de la que vimos en la noche del jueves.

Es menester señalar algún otro tipo de conductas que son altamente peligrosas y me refiero a las declaraciones que hemos escuchado que vuelven a colocar a la muerte como un elemento posible en la vida política y social de la argentina. Cuando Aníbal Fernández dijo que podría haber alguna muerte en este tipo de situaciones o bien lo que dijo el propio Máximo Kirchner, que aseguraba que se buscaba a ver quien mataba al primer peronista, se nota un alto nivel de riesgo e irresponsabilidad porque las palabras suelen generar contextos y reacciones y esto es muy grave.

En la Argentina, cuando se mencionan estas cosas, sabemos como terminan: los que pertenecemos a una generación que todavía lleva las huellas de las épocas de plomo en la Argentina, no podemos menos que rechazar la posibilidad de la muerte como un elemento en la vida política argentina. Hay que decirlo con todas las letras y rechazar enfáticamente.

 

*Miguel Ángel Toma fue titular de la SIDE y diputado nacional.

Escrito por Miguel Ángel Toma
NA - Buenos Aires, Argentina