La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) valoró la decisión de la CGT de llamar a un paro general para el jueves 9 de mayo, aunque no descarta lanzar una nueva medida de fuerza propia debido al alto nivel de agresión que recibieron los estatales por parte del Gobierno presidido por Javier Milei, con despidos masivos, salarios congelados e intento de  cierre de organismos en todo el país. 

“Es una decisión absolutamente acertada, aunque en el caso de los estatales tal vez necesitemos una escala previa al 9 de mayo. Estamos siendo brutalmente atacados y tenemos que seguir actuando en legítima defensa”, evaluó Rodolfo Aguiar,Secretario General de ATE, en un comunicado difundido esta mañana.  

 “La decisión de la CGT de anunciar una nueva huelga general es absolutamente acertada, aunque en el caso de los estatales tal vez necesitemos una escala previa al 9 de mayo. Es que los derechos en el sector público están siendo brutalmente vulnerados. No solo enfrentamos despidos, sino también el congelamiento de salarios y una grave desinversión que pone en riesgo el funcionamiento de organismos y áreas estatales”, agregó: 

“En el Estado el plan de lucha no se puede detener. Estamos siendo brutalmente atacados y tenemos que seguir actuando en legítima defensa”.   

El dirigente también destacó la convocatoria a una movilización para el 1 de mayo por parte de la CGT y adelantó: “Vamos a volver a convocar un plenario nacional de delegados para definir las próximas acciones”. 

De esta forma, el sindicato podría impulsar antes de fin de mes una nueva medida de fuerza desde el Frente de Gremios Estatales y Empresas Públicas.  Aguiar recordó que “desde ATE ya se había planteado y resuelto la necesidad de un paro general”. 

“Se necesitaba una nueva medida de fuerza general que permita unir la demanda de todos los sectores sociales. Las medidas económicas del Gobierno están destruyendo a todos. Los jubilados cobran una miseria que ahora les van a pagar en cuotas. Los comercios tienen que cerrar porque las ventas se desploman", señala el comunicado. 

Y concluye afirmando que "las medidas económicas afectan a los pequeños y medianos empresarios, los industriales y también se comienza a sentir el impacto negativo en todas las economías regionales”.