Publicado el 16 de Abril de 2022 - 07:30 | Última actualización: 16 de Abril de 2022 - 07:35

El Penguin News, el diario malvinense que no se publicó durante la guerra para no avalar la censura de Menéndez

Su fundador, Graham Bound, contó a NA cómo fue su vínculo con el gobernador militar, Mario Benjamín Menéndez, y qué hizo ante la presión.

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El Penguin News, el diario malvinense que no se publicó durante la guerra para no avalar la censura de Menéndez

Con el desembarco en las Islas Malvinas, la dictadura, personificada en el generar Mario Benjamín Menéndez, intentó imponer el mismo sistema de control de la prensa en el archipiélago del Atlántico Sur, que sólo contaba con un pequeño y muy artesanal diario, el Penguin News. Su fundador, el periodista isleño Graham Bound, no aceptó las limitaciones que querían imponerle, dejó de editar el periódico y optó por registrar todo lo que sucedió durante los 74 días del conflicto bélico.

Con sólo 22 años, en 1979, Bound comenzó a editar el reconocido diario local, financiado (a mínima escala) por su padre. "Yo era un pibe loco que creía que podía dirigir su propio diario. Mi papá se interesó en la idea y me financió para poder hacer el diario, que no era muy convencional. Había pasado tiempo en el Reino Unido y en esa época había la creencia de que cada uno podía tener su diario o revista, sin importar cómo luciera. Lo llama `periodismo guerrilla´. Era el momento del fenómeno del fanzine, en el que cada uno podía hacer su medio del tema que le gustara", recordó el periodista.

Munido con una rudimentaria imprenta que funcionaba manualmente con una manivela, Bound imprimía varios ejemplares de su diario unipersonal y los distribuía en Port Stanley (Puerto Argentino), que en esa época tenía concentraba la mayor parte de los 1.800 habitantes que vivían en las Islas.

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Graham Bound en 1982, poco tiempo después de la Guerra de Malvinas. Foto: Graham Bound.

En diálogo con NA, el periodista, autor de varios libros sobre la Guerra de Malvinas, contó que previo al desembarco argentino del 2 de abril de 1982 los habitantes del archipiélago del Atlántico Sur eran "presionados tanto por el Reino Unido como por la Argentina", por lo que las noticias importantes del Penguin News "eran sobre política, pero también había notas locales, entrevistas con ministros que llegaban desde Londres".

"En esa época no sabíamos qué iba a pasar, pero sabíamos que algo se acercaba. Pensábamos que si algo pasaba en el aspecto militar iba a ser en las Georgias del Sur, no en Malvinas. El último número del Penguin News antes de la guerra lo fui demorando y demorando para tener la información actualizada y finalmente salió pocos días antes del 2 de abril: después de la invasión no lo hubiera podido publicar", señaló.

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Último número del Penguin News antes del desembarco argentino en las Islas Malvinas.

Con la llegada de los militares a las Islas Malvinas, también llegaron sus métodos, incluyendo la censura. "Los militares argentinos me lo dejaron claro: si quería publicar, tenía que ser en sus términos. Decidí que lo mejor era no publicar, porque no lo iba a poder hacer libremente por la censura", subrayó Bound. Y continuó: "Visité al secretario general del general Menéndez, Carlos Bloomer-Reeve, en tres ocasiones para decirle que quería seguir publicando, pero que quería tener una entrevista con Menéndez. Al principio me dijo que sí, que quería que todo siguiera normal y que se iba a hacer la entrevista, pero cuando se acordaba la entrevista, la cancelaban: me di cuenta de que no se iba a hacer, que no iba a haber cooperación y que tenía que ser algo que sirviera a los militares argentinos".

"Pero hay que ser honestos: no era el Times de Londres, era algo pequeño, hecho por una sola persona, a veces con ayuda de algún amigo, no íbamos a sacudir el mundo con el Penguin News, que era algo muy amateur. No quería hacer algo que fuera complicado, que tuviera el control de los militares argentinos, que tampoco iba a poder distribuir, porque la mitad de la población de Stanley se había ido. No tenía sentido hacer algo de lo que no estuviera orgulloso. Si hubiera hecho algo serio, hubieran cerrado el diario, me habrían detenido".

Pero la vocación periodística del isleño no se detuvo a pesar de que cesó la publicación del diario malvinense. "Opté por grabar y fotografiar todo lo que pudiera, para tener registros. Me tomó casi 40 años usar ese material", expresó Graham Bound, que hace algunos años volvió a mirar todo lo registrado en aquel momento y ahora lo publica en su nuevo libro, "A Falkland Islander´s Wartime Journal" (Diario de guerra de un isleño de las Malvinas).

 

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Varias de las imágenes capturadas por el malvinense actualmente están expuestas en una exhibición en el Astillero Histórico de Chatham, cerca de Londres. "Mi mamá no sabía que yo estaba sacando fotos y grabando, pero mi papá me ayudaba: creo que un poco vivía a través mío y hacía cosas que le hubiera gustado hacer. Me ayudó a tomar notas, me contaba cosas que había visto u oído", rememoró Bound en una entrevista con Noticias Argentinas.

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Conscriptos argentinos en Puerto Argentino durante los primeros días de la Guerra de Malvinas. Foto: Graham Bound.

Sin embargo, esa actividad también se tornó complicada para Bound: "Sacar fotos era bastante tranquilo, no era algo riesgoso los primeros días, porque los militares argentinos estaban exaltados con lo que habían hecho. Pero eso cambió rápidamente y después sí tuve que ser más cuidadoso. Un día me arrestaron, me interrogaron, armaron un legajo y me preguntaron por qué había sacado fotos: les expliqué que tenía un diario y que así me ganaba la vida. Más que nada querían intimidarme".

"El capitán (Miguel Ángel) Romano (de la Policía Militar), entró y dijo: `Tranquilos, tranquilos, ¿qué pasa? Vamos a calmarnos´. Me ofreció un cigarrillo. Yo hacía mucho que no fumaba. Me dio un Jockey Club, que son terribles. Aspiré profundamente y empecé a toser, a atragantarme. Eso rompió la tensión, porque fue medio gracioso. Después de eso me dijeron que me fuera, pero que volviera con pruebas de lo que había estado haciendo y por qué lo había hecho. Pero nunca volví, porque un par de días después la Comisaría fue destruida por un misil", detalló.

Y profundizó: "Ese momento fue peligroso, porque yo sabía cómo la Junta había tratado a algunas personas en la Argentina (en alusión a los desaparecidos). En esas ocasiones, o cuando allanaban tu casa, te asustabas. El principal miedo era que no sabías qué iba a pasar".

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Soldados británicos en las afueras de Puerto Argentino mientras se negociaba la rendición de las tropas argentinas. Foto: Graham Bound.

Tras retratar a las tropas argentinas y sus movimientos durante varias semanas, Graham Bound volvió a editar el Penguin News: apenas sucedida la rendición de las tropas argentinas, el 14 de junio de 1982, el periodista isleño trabajó en la nueva edición del tradicional periódico local.

"Ese mismo día volví a hacer el Penguin News y habrá salido unos diez días después", relató. La tapa de aquel primer número tras los 74 días en que se extendió la Guerra de Malvinas es elocuente para el sentimiento de los isleños: "Victory, freedom and a future" (Victoria, libertad y un futuro), con grandes letras rojas se destacaban en el frente de esa edición, publicada "no en Puerto Rivero, Puerto de las Islas Malvinas o Puerto Argentino, sino Port Stanley, Falklands Islands".

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El primer número del diario malvinense tras el conflicto bélico.

"La Argentina debería mostrar respeto por los isleños y pedir perdón" 

 

El fundador del Penguin News, hoy ya jubilado y viviendo en Londres, consideró que "si la Argentina quiere restablecer la relación (con los habitantes de las Islas Malvinas), debería mostrar respeto por los isleños, que sólo quieren vivir en paz". "Y debería pedir perdón. Las disculpas dignifican. Después se puede volver a restablecer la relación. Las disculpas tienen que ser oficiales", subrayó Bound.

El periodista, que pudo rastrear el origen de su familia en el archipiélago en 1843, profundizó: "Lo que pasaron los isleños en 1982 fue muy extremo, una experiencia traumática. Después tuvieron que reconstruir sus vidas, su pueblo, sus casas, sus granjas y nunca nadie les dijo `ustedes vivieron un momento terrible, algunos de ustedes estuvieron encerrados durante semanas´".

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"La Argentina debería respetar a los isleños y pedir disculpas", consideró el fundador del Penguin News.

En ese sentido, destacó el vínculo que se generó entre varios ex combatientes de ambos bandos. "Un poco de simpatía con los isleños y una disculpa oficial, porque hubo muchos aspectos de la Convención de Ginebra que no se respetaron (durante la guerra). Y tampoco deberían seguir demonizándolos. Mis ancestros llegaron a las islas en 1843: no tenían una agenda política, sino que buscaban una vida mejor en tiempos de la Revolución Industrial, no fueron implantados por el Reino Unido. Y sus descendientes sólo quieren vivir tranquilos su vida", añadió.

Bound aún recuerda los vuelos del Fokker F28 de LADE que unían a las islas con el continente durante su adolescencia y también la provisión de gas, combustible, las becas educativas y la atención sanitaria: "Era muy bueno eso, muy conveniente, pero había que pagar un precio político. Nos llevábamos bien, pero la política estaba a la vista".

"La política argentina, y muchos argentinos también, no muestran ningún respeto por los isleños, no respetan nuestro derecho a discutir nuestro futuro, nos llaman piratas, dicen que somos una población implantada con fines políticos. Si la Argentina quiere establecer algún tipo de confianza con los isleño, deberían tener algún respeto por ellos y dejar de demonizarlos. No es lindo que te llamen pirata o que te digan que no tenés ningún derecho", insistió.

Escrito por
NA - Buenos Aires, Argentina