Viernes, 24 Septiembre 2021 08:56

Un empresario del juego clandestino apuntó al histórico senador Traferri en la trama de sobornos

Se trata de Leonardo Peiti. En tanto, Armando Traferri, vinculado a la vicegobernadora de Santa Fe, se ampara en sus fueros para evitar ser investigado.

Leonardo Peiti y Armando Traferri. Leonardo Peiti y Armando Traferri. Foto NA.

Leonardo Peiti, el empresario del juego clandestino que ya había apuntado contra fiscales de Santa Fe que terminaron presos por cobros ilegales de dinero, ahora metió en la trama al senador provincial justicialista Armando Traferri.

Peiti firmó un acuerdo de arrepentido con los fiscales Matías Edery y Luis Chiappa Pietra, en el que aceptó colaborar a cambio de aceptar responsabilidades. Fue una primer declaración que hizo el empresario ante la jueza Eleonora Verón el 10 de septiembre pasado.

El empresario explicó que las gestiones era para aprobar un emprendimiento de juego online legal, que lo tendría a Peiti como beneficiario del negocio y que hizo varios pagos a Traferri que alcanzaron la suma de 250 mil dólares, pero también a otros dos o tres legisladores sobre quienes no dio nombres. Meses atrás, Traferri fue nombrado en la trama de cobros ilegales del juego clandestino por el fiscal condenado y preso Gustavo Ponce Asahad.

BIBHLBIRGVCQRNQFC6L7LYPGPU.jpgEl fiscal Gustavo Ponce Asahad.

Ponce Asahad quien desde 2018 al año pasado recibió una suma ilegal de entre 4 y 5 mil dólares mensuales del juego clandestino, tal cual confesó, dijo que Traferri era parte de la trama, a raíz de lo cual se emprendió una investigación contra el senador quien apela a sus fueros para evitar ser investigado y esa discusión está en debate en la Corte local.

El acuerdo firmado por Peiti es a cambio de su confesión, aceptar el delito, pagar una multa de 536 mil dólares y recibir una pena de seis años de prisión que en virtud de la colaboración ofrecida se puede reducir. Por ahora, hay dos fiscales detenidos, que son Ponce Asahad y el exfical regional Patricio Serjal, un secretario judicial, funcionarios policiales, y ahora la investigación apunta a la pata política.

El empresario Leonardo Peiti aceptó su responsabilidad en el control del juego clandestino:

Escrito por
Buenos Aires, NA