Domingo, 09 Mayo 2021 11:37
Por Antonio D’Eramo

El “Elefante Blanco” de la intendencia de Escobar de Sujarchuk, un problema sin solución

Los vecinos piden por todos los medios que se termine con las obras de un hospital que hubiera evitado el actual colapso del sistema sanitario, admitido por el propio Sujarchuk.

Un hospital sin terminar en plena pandemia. Un hospital sin terminar en plena pandemia.

La segunda ola de Covid-19 fue inclemente con aquellas sociedades que no tuvieron su sistema sanitario preparado. Cuando el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, en el poder desde el año 2015, tuvo que enfrentar las cámaras para admitir que todas las camas de terapia intensiva de su distrito están ocupadas y que el colapso del sistema está muy cerca en su partido, un mes atrás, los vecinos de Garín volvieron a hacerse escuchar reclamando por un hospital que debiera estar terminado hace una década.

La historia del hospital del Bicentenario en Garín, cuyo nombre remite al aniversario de la creación de la Primera Junta del Gobierno patrio, indica que debió haber estado inaugurado, hace muchos años.

Pasaron gobiernos, incluido Sujarchuk, y la obra continúa pareciéndose al “Elefante Blanco” de Villa Lugano. símbolo del desprecio y desmanejos de fondos y del sistema de salud.

Por ello, los habitantes de Garín y de los barrios aledaños, con vecinos con coronavirus por todos lados, en cada casa, en cada cuadra, mostraron su indignación en redes sociales y reactivaron un petitorio en la página web, change.org, que habían escrito en 2017, para terminar con una obra que lleva consumidos $ 409.517.778.

El monto de dinero surge de lo contabilizado por las oficinas del PAMI, a través de la Resolución N°0066 del 16 de enero de 2017.  Recientemente se abonaron miles de millones de pesos de deudas acumuladas con contratistas.

¿Cuántos hospitales podrían haberse construido con todo ese dinero para atender a pacientes de Covid-19?

Expertos consultados por NA sostienen que, al menos, se podrían haber inaugurado dos hospitales, para atender casos leves a moderados que requieren internación por coronavirus, aliviando la demanda que tiene el único hospital provincial que está actualmente desbordado, el Hospital Erill.

Un mes atrás, el director del Hospital Erill, Gaspar Costa, afirmaba a noticiaweb.com.ar que “si no se toman medidas restrictivas, podemos llegar al colapso del sistema. En Escobar estamos por encima de la media a comparación de otros distritos de la Provincia de Buenos Aires. Estamos en un 90% de ocupación de camas y el aumento de casos se produjo desde mediados de marzo cuando hisopábamos a 40 personas por día y pasamos a un promedio de 100 tests diarios”.

El distrito de Escobar tiene más de 220 mil habitantes y solo cuenta con el Hospital Zonal Erill que no tiene las condiciones de atención necesarias actualmente.

Según la comisión directiva del gremio CICOP, "el Erill de Escobar, como los demás hospitales de la provincia sufren las consecuencias de años de gobiernos hostiles a la planificación y el cuidado de la salud. Los hospitales se encuentran sobrepasados, sin los planteles ni insumos necesarios, sin resto para una enfrentar una epidemia”

Según datos del municipio de Escobar, hay 90 camas para internación que dispone el municipio, más 50 camas improvisadas en el micro estadio de Garín. Según recomendación de la OMS hacen falta ocho camas cada mil habitantes. Muy lejos de la realidad de Escobar donde hay 8 camas cada 12.500 habitantes.

La importancia que hubiera tenido el hospital de Garín de haber estado en funcionamiento durante esta segunda ola es mayor si se tiene en cuenta que está destinado para atender a los afiliados del PAMI. Precisamente, integrantes de la tercera edad, que son los más afectados por esta pandemia.

En los planos, el Hospital sin terminar de Garín tendría, aproximadamente, 17.000 metros cuadrados de superficie, distribuidos en dos plantas, aportaría 150 camas de internación, diferenciadas en terapia intensiva para adultos y recién nacidos, terapia intermedia e internación de cuidados progresivos.

Además, estaría equipado para la atención ambulatoria programada y de urgencia materno infantil y de adultos. También se desarrollarían cirugías ambulatorias y programadas, generales y traumatológicas, entre otras prestaciones. La atención no sería exclusiva de los afiliados al PAMI sino que recibiría consultas de los habitantes de las localidades cercanas.

La reactivación de los reclamos en Change.org de los vecinos de Escobar  la dirigieron a su intendente Sujarchuk y a las actuales autoridades de Salud bonaerense.

En la misiva se especifica que a la fecha, “el Hospital Zonal Dr. Enrique Erill continúa siendo el único hospital público del partido de Escobar, soportando una cantidad de 213.619 habitantes (según censo 2010). Este hospital, como es de público conocimiento en la localidad, tiene sus deficiencias estructurales y de insumos...La única clínica cercana para los jubilados, es el sanatorio San Carlos de la ciudad de Maquinista Savio. Lamentablemente no poseen otra alternativa en la zona”.

Frente a esta situación los vecinos demandaron a Sujarchuck la finalización de la obra, el comienzo de los trabajos hasta su etapa de terminación, y dotar de equipamiento, insumos, profesionales y todo lo necesario para el inicio de sus operaciones. 

Promesas incumplidas

 

Antes de la pandemia, ni bien fue reelecto para un nuevo y último período al frente del municipio de Escobar, el intendente planteó el tema con las autoridades provinciales para reactivar una obra anunciada hace más de una década con promesas de reactivación, pero que está frenada casi en su totalidad desde el año 2017.

Cuando finalizó la presidencia el macrismo en el ámbito nacional y provincial, no lo hizo en el plano municipal. Sujarchuk llegó al poder en 2015 con la escudería del Frente de Todos. Rápidamente se puso de acuerdo en la transición con el ex intendente Sandro Guzmán, pero el hospital del Bicentenario siguió a medio hacer.

Los recortes a la salud se prolongaron durante la gestión de María Eugenia Vidal. Desde el PAMI, se tomó nota de la ausencia de obras hidráulicas necesarias para avanzar con la obra en Garín, puesto que se encuentra sobre una zona inundable. Y, los expedientes y estudios paralizaron las obras desde el 2016 hasta el final de la gestión de Vidal y Sujarchuk.  A fines del 2017,  legisladores muy cercanos al intendente anunciaron oficialmente que habían conseguido partidas dentro del Presupuesto Nacional 2018 para terminar las obras del hospital. Medios locales y nacionales, están actualmente buscando la información de esas ejecuciones.

La historia de promesas incumplidas por años llega hasta la actualidad con Sujarchuk reelecto en 2019 y con una pandemia que le trastocó todos los planes y con un hospital que tiene a medio hacer y que lo necesita como las vacunas que no llegan. 

Sujarchuk y sus  decisiones sanitarias 


No existe la autonomía total municipal en medio de la pandemia. Dependen también de las decisiones que toma el ejecutivo provincial.

Informes de clínicas privadas indican que en Escobar al menos cerraron una decena de  sanatorios  privados durante esta crisis sanitaria por la desfinanciación que sufren por pagos de años adeudados del IOMA, la obra social de  la provincia de Buenos Aires.

En ese contexto Sujarchuck decidió rescatar la quebrada clínica San Carlos y le cambió el nombre por el de Néstor Kirchner. Este caso funciona como testigo de lo que sucede con la medicina privada en territorio bonaerense y fue uno de los más resonantes durante la cuarentena del año pasado.

En abril de 2020 se confirmaron 23 casos de contagio de Covid-19 dentro de esta clínica y el descontrol verificado en el escaso cumplimiento de los protocolos que se conocían desde un mes antes. La clausura del sanatorio no tardó en llegar y tras un acuerdo con el PAMI  el municipio de  Escobar estatizó la administración y lo nombró Hospital municipal.

En cambio, el directorio del sanatorio Plaza, de Bélen de Escobar, decidió cerrar por cuenta propia luego de la caída de ingresos de parte del PAMI y las deudas que acarreaba ese sanatorio desde hacía varios años.

En este caso, Sujarchuk no piensa en estatizarlo, pero existe una iniciativa en el Poder Judicial Bonaerense de abrir en el lugar los Tribunales de trabajo, familia y garantías.

A pesar del leve incremento de las camas a raíz de estas intervenciones en el  sector privado, nada alcanza para paliar la  demanda que produce la segunda  oleada de coronavirus en el municipio de Escobar.

Este hecho se ve reflejado en la reciente encuesta de Analía Del Franco consultores que en el podio de imagen positiva y nivel de conocimiento de los intendentes bonaerenses dejó a Sujarchuk en el llano. 

El relevamiento ubica primero a Diego Valenzuela, de Tres de Febrero, con un 65,4%, seguido por Gustavo Posse de San Isidro con el 65,2% y de Juan Zabaleta de Hurlingham, con el 63,7%.

Este hecho motivó un fuerte reproche de Sujarchuk a su equipo de gobierno y pidió inaugurar una obra por día en Escobar. Por ello en sus redes se lo observa a la moda de las últimas inauguraciones que se ofrecen, incluso, a nivel nacional, cuando se inauguran paradas de colectivos.

Se lo vio a Sujarchuk desde hace un mes inaugurando una calle asfaltada, recorriendo un vacunatorio, participando de la entrega de patrulleros para la zona norte u oficinas del plan Detectar.

Por ahora, toda esta movida política tiene que ver al no poder acceder a una nueva reelección como todos aquellos intendentes que atraviesan su segundo mandato. Espera que el kirchnerismo derogue esa ley que limita sus ambiciones. Pero también, intenta ganar visibilidad para que el futuro, de no hacerse la reforma que le permita mantenerse en la intendencia,  lo encuentre con posibilidades de acceder a cualquier cargo público. 

Sin embargo, los vecinos son claros en sus pedidos y reclamos al intendente. Quieren vacunas y al hospital Bicentenario de Garín funcionando.

Escrito por Antonio D'Eramo
Buenos Aires, NA