La justicia procesó en las últimas horas a José Alperovich por abuso sexual a su sobrina y a otras siete mujeres más. En declaraciones a un medio radial Beatriz Rojkés, esposa del exgobernador de Tucumán, desestimó el abuso y sostuvo que prefiere creerle a su marido.

“Como casi todas las mujeres que posiblemente hemos sido engañadas, prefiero creerle a mi marido”, comentó la exsenadora de la Nación y continuó dando a entender que hay posibilidades de que él le haya sido infiel: “¿Si le creo a mi marido? Sí, sí le creo. Es muy probable que no sea el único caso en el que un hombre engañe a una esposa. Pero yo he vivido 45 años con José y ¿hacer eso? De ninguna manera”.

Al ser consultada por la denuncia de abuso sexual de su sobrina, la mujer insistió que nunca creyó en la versión de la joven: “Yo no creo definitivamente en la situación de abuso, en absoluto. No lo creo porque además esta chica venía a casa, jugaba con mis nietos. Usaba la casa de José para hacer sus cumpleaños”.

Aunque la denuncia que más conocida es la de su sobrina, el exgobernador fue procesado por nueve hechos más: “Yo supongo que no se ha investigado a fondo. Supongo que la presión del feminismo tanto para la Justicia como para el periodismo es muy fuerte y yo no sé quién tiene la valentía para enfrentarlo. Por eso creo que el juez lo lleva a juicio, para darle la posibilidad a José que se defienda y que muestre todas las cosas que no salieron a la luz. Todo lo que nosotros tenemos documentado”, manifestó.

Por último, la esposa de Alperovich aseguró que detrás de estas causas hay alguien que le quiere hacer daño a la familia y que cuando este juicio termine se abrirán otros caminos de investigación: “En Tucumán, si alguien habla con la gente en general, nadie duda de quien pueda estar detrás de esto. Y nadie cree que José pueda haber tenido este tipo de mala conducta”.

En 2019 la sobrina del exgobernador y otras mujeres más lo denunciaron por abuso sexual. En la investigación se pudo corroborar que dos mujeres pertenecían a un departamento de Puerto Madero y siete en la provincia de Tucumán.

Luego de varios meses de recaudación de datos y análisis a las víctimas, la justicia determinó que José Alperovich quedaría procesado por el delito de abuso sexual: “Estaba inmersa en un contexto de abuso sexual, intrafamiliar y de acoso laboral por razones de genero por parte del imputado, quien valiéndose de la posición de poder que ostentaba, violentó la integridad sexual de la denunciante en al menos nueve oportunidades, causándole un detrimento físico y psíquico”, dice uno de los documentos en relación a los momentos que tuvo que padecer su sobrina y asesora.