| Última actualización: 30 de Noviembre de 2022 - 16:04

Dos policías condenados a perpetua por un caso de gatillo fácil en 2008 se profugaron cuando fueron a detenerlos

Un tribunal oral ordenó las inmediatas detenciones, pero cuando fueron a buscar a dos de ellos no los encontraron y hoy están en condición de prófugos.

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La víctima, Gastón Duffau. La víctima, Gastón Duffau. Foto: NA

Dos de los cinco policías condenados a prisión perpetua por un caso de gatillo fácil de 2008, a quienes el Tribunal Oral número cuatro de La Matanza les ordenó la detención inmediata, se profugaron cuando las fuerzas de seguridad fueron a detenerlos.

Se trata de los policías bonaerenses Natalio De Nardis y Luis Brandan, condenados a la pena máxima que establece el Código por el homicidio del joven Gastón Duffau, ocurrido por torturas tras haber sido detenido en una hamburguesería en febrero de 2008.

El tribunal ordenó la inmediata detención de De Nardis y Brandán junto con las de otros tres uniformados: Mauro Ponti, Luis Acuña, Rubén Steingruber.

Las detenciones fueron ordenadas como consecuencia de que la Suprema Corte bonaerense ratificara las condenas impuestas a los uniformados.

Los jueces Andrea Schiebeler, Matías Rouco y Nicolás Grappasonno hicieron lugar a un planteo de la fiscalía y consideraron que existía “peligro de frustración de aplicación de la ley sustantiva”.

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La realidad les dio la razón, ya que cuando dos de ellos “no fueron habidos” cuando se dispusieron sendos operativos para que comenzaran a cumplir la condena, pese a que aún queda por delante una instancia más de apelación, la Corte Suprema.

Los jueces descartaron que los riesgos de fuga pudieran “aplacarse con una medida menos gravosa o morigerada a la detención efectiva, habida cuenta en caso de acceder a la misma mal podría echarse por tierra el peligro procesal”.

Gastón Duffau fue detenido en un Mc Donald’s, subido a una camioneta policial con doble juego de esposas y atado de pies, y según la imputación sufrió una brutal paliza, tras la cual apareció muerto horas más tarde con signos de tortura.

Los policías habían sido absueltos en dos juicios orales, pero en ambos casos la Casación bonaerense primero anuló y luego directamente los condenó.

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NA - Buenos Aires, Argentina