Los famosos canales de Venecia perdieron agua al punto de que en muchos de ellos, ya ni siquiera se puede navegar, reportan medios europeos.

Se trata de una estampa muy distinta a la que buscan los miles de turistas que viajan a la ciudad italiana con la ilusión

de dar un romántico paseo en góndola, subraya La Vanguardia, en España.

En materia de estadísticas, este es el segundo año consecutivo en que la ciudad ha visto niveles de marea

históricamente bajos.

El Gran Canal, uno de los principales corredores de tráfico de Venecia, permanece abierto para los autobuses acuáticos de la

ciudad, que habían sido desviados de los canales más pequeños.

Anteriormente el gran problema habían sido las inundaciones por mareas altas, pero ahora la baja ha sido de unos 60

centímetros.