Este domingo los gobernadores comenzaron a cerrar las discotecas de todo el país, incluso, las que están en las playas.

Italia registró 479 nuevos contagios de coronavirus durante las últimas 24 horas, 147 menos que ayer y 21 menos que el promedio de los últimos días, informó el Ministerio de Salud, aunque advirtió que se realizaron menos pruebas, y el Gobierno ordenó que a partir del lunes vuelvan a permanecer cerradas las discotecas y otros centros de actividad nocturna, por considerar que de ellos surge buena parte de los nuevos focos.

El ministro de Salud, Roberto Speranza, informó que no podrán abrir discotecas y clubes de playa, y advirtió que toda persona que permanezca entre las 18 y las 6 en bares, restaurantes y plazas "o cualquier lugar con riesgo de hacinamiento" estará obligada a usar barbijo

Aunque los datos de contagios en los últimos días "sean inferiores a los de otros países europeos, no pueden dejar de preocuparnos", había dicho más temprano el funcionario en Facebook, por lo que pidió a sus compatriotas "elevar el nivel de atención"

"No podemos anular en absoluto los sacrificios que hicieron los ciudadanos", agregó Speranza y llamó a todos, pero sobre todo a los jóvenes, a tener "toda la cautela posible".

Hasta hoy solo las regiones de Calabria y Basilicata habían cerrado las discotecas, mientras en otros lugares las presiones de los empresarios del sector las mantuvieron abiertas desde que se autorizó con condiciones tras los meses de confinamiento.

La región de Véneto, cuya capital es Venecia, encabeza desde hace días el cuadro de nuevos contagios, con 78 las últimas 24 horas, seguida de Lacio, con capital en Roma, que ha registrado 68 y donde están creciendo los contagios, en parte por la llegada de turistas e italianos a los principales aeropuertos.

El Ministerio de Salud decretó el miércoles pasado la obligación de realizar test 48 horas antes de la entrada al país a quienes procedan España, Grecia, Croacia y Malta.

Se calculaba que para hoy llegaran unas 2.000 personas desde esos cuatro destinos a Fiumicino, por lo que se podían ver largas colas en el aeropuerto. Hoy comenzaron a funcionar en los aeropuertos romanos de Fiumicino y Ciampino las cabinas para realizar pruebas de Covid a los pasajeros llegados de esos países denominados "de riesgo".

Mientras, los italianos que volvieron de vacaciones de estos países así como los extranjeros llegados entre el jueves y hoy debían acudir a realizarse el test en uno de los pocos puntos destinados para ello en Roma. A lo largo del fin de semana se formaron larguísimas colas de hasta ocho horas en los puntos con el sistema "drive in" instalados en varios hospitales para efectuar estas pruebas PCR.