Historia de los mundiales

Francia se consagró campeón después de que Donald Trump y Jair Bolsonaro asumieran las presidencias en Estados Unidos y Brasil, respectivamente. 
Mientras se anunciaba que la Copa del Mundo se jugaría en tierras brasileñas, comenzaba lo que se pensaba que sería una nueva etapa en la relación bilateral entre los Estados Unidos y Cuba. Después llegaría el 7 a 1 sufrido por los locales y la final para Argentina. 
España se consagró campeón y Diego Armando Maradona se despidió de la Selección argentina. Además, 25 días después de la final, un hecho insólito paralizó al mundo. 
Mientras se jugaba la Copa del Mundo en la que Italia se consagró campeón, Julian Assange se convertía en uno de los prófugos de la Justicia más prestigiosos que se tenga recuerdo.
Para la Argentina fue uno de esos mundiales que se pueden considerar fantasma. Primero por la dolorosa eliminación del equipo en la zona de grupos y segundo por el horario estrambótico de los partidos.
El local se quedaba con su primera conquista y Argentina se llevaba un honroso sexto puesto. Mientras, la humanidad entera encontraba algunas razones para soñar con que la Justicia, de una vez por todas, diera cuenta de los genocidas que habían asolado a América durante la década del 70.
Fue 1994 un año traumático, que todos los argentinos recordaremos con tristeza. Fue el año que cambió de una vez y para siempre la historia de nuestro país.
En medio de la Copa del Mundo de aquel año ocurrió un hecho que dejó marcada a fuego la historia: la caída del Muro de Berlín. 
La de México fue la Copa del Mundo que nos permitió recuperar al fútbol como herramienta para sentirnos un poco mejor, al menos por un rato. Y para eso necesitamos que un hombre aportara toda su magia y nos devolviera la capacidad de sonreír con la pelotita.
Mientras los pibes se debatían entre morir y vivir en Malvinas con la preocupación de la mayoría de los argentinos, otros tantos sólo se interesaban por el equipo de Menotti que iba a jugar el Mundial.
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