Los casos de coronavirus crecen velozmente en la provincia de Jujuy y el gobernador Gerardo Morales ya confirmó que parte de su sistema de salud "está colapsado", en tanto, el personal sanitario de distintas localidades provinciales denuncia falta de insumos y una total exposición al virus para el personal médico.

Jujuy sirve como caso testigo de los peligros que puede generar la apertura de actividades durante la pandemia: después de más de 60 días sin ningún caso positivo y tras el relajamiento de las medidas de aislamiento, la provincia atraviesa ahora una situación dramática e imposible de contener para la administración de Morales.

Desde un comienzo, la política sanitaria de Morales fue ampliamente discutida: el mandatario tomó medidas extremas para cerrar la provincia ante nuevos ingresos y hasta habló de poner fajas en las casas de personas que hayan contraido la enfermedad para evitar el esparcimiento del virus.

También, tras dos meses sin casos positivos, Morales desfiló por varios medios contando su método para prevenir la enfermedad y llegó a trabajar en protocolos para que los equipos de fútbol hagan la pretemporada en Jujuy y para que la liga de fútbol argentino se trasladara a su provincia.

Hoy, lejos de ser la provincia modelo de la que habló Morales, con un bajo nivel de testeos, Jujuy ya registra 3.354 casos de coronavirus y sólo 328, un tercio de los que se registraron en la Ciudad de Buenos Aires, en las últimas 24 horas.

Aunque sea alto, el número no es nada representativo de la dramática situación que atraviesa la provincia: desde el Ministerio de Salud se atreven a decir que por cada contagio que se conoce hay otros 10 desconocidos, lo que se traduciría en unos 30 mil casos en toda la provincia.

Tal es así que el gobernador reconoció el colapso del sistema sanitario y apuntó contras las obras sociales, a quienes les pidió que empiecen a atender pacientes porque la salud pública ya no puede hacerlo.

"Estamos llegando a un nivel de contagios importantísimo", manifestó Morales al presentar su reporte sobre la evolución de la pandemia en la provincia, donde -dijo- "cada vez son menos las localidades que no registran casos".

Sin un único foco de contagios, que podría detenerse con aislamientos focalizados, en Jujuy el virus se esparció por toda la provincia y hay muchos contagios en todos los extremos del territorio, incluso en pequeños pueblos cuyos hospitales no tienen insumos para atender correctamente, lo que deriva en un personal médico altamente expuesto al contagio virus.

De hecho, son justamente los jefes y directores de los hospitales provinciales quienes piden alzar la voz y exponer la situación caótica que se vive en el territorio.