La semana pasada Brasil confirmó los primeros casos de la nueva variante sudafricana Ómicron y su avance preocupa a las entidades sanitarias. Por este motivo el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, informó que se suspende la celebración de fin de año ya que la ciudad no está preparada para el arribo de millones de turistas.

Vamos a cancelar la celebración oficial de ‘Réveillon’ de Río. Tomo la decisión con tristeza, pero no podemos organizar la celebración sin la garantía de todas las autoridades sanitarias”, anunció en su cuenta personal de Twitter.

A su vez indicó que su gobierno sí respeta a la ciencia y es por eso que decidieron acatar la recomendación restrictiva de que el estado de Río no es favorable a realizar festejos o conciertos para fines de 2021: “Espero poder estar en Copacabana abrazando a todos en el cambio de 2022 a 2023. Se echará de menos este año, pero lo más importante es que sigamos vacunando y salvando vidas”, añadió.

Esta celebración se festeja todos los años y suele atraer a más de 3 millones de turistas de todo el mundo y por este motivo se decidió cancelarla para resguardar la salud de todos los participantes.

El viernes pasado Sao Paulo también canceló la fiesta de fin de año. Se estima que en total más de 20 capitales, de 27, entre ellas Brasilia y Salvador, tomaron la misma decisión que acarrea grandes pérdidas económicas.

Desde el lunes 29 de noviembre Brasil cerró sus fronteras a seis países de África: Sudáfrica, Botsuana, Esuatini, Lesoto, Namibia y Zimbabue. El jueves, Paes también amplió a otros sectores la exigencia del pasaporte sanitario, agregando el requerimiento para entrar a salones de belleza, restaurantes, bares y hoteles.

Aunque hasta el momento solo hay 6 casos confirmados con la nueva variante: tres en Sao Paulo, dos en Brasilia y uno en Porto Alegre, Brasil decidió tomar ciertos recaudos por temor a un repunto de casos y fallecidos. Es importante recordar que el país, junto a Estados Unidos e India fueron los que peor la pasaron.

En las últimas semanas hubo un significativo avance en la vacunación con un 64% de la población con el esquema completo.