Jueves, 02 Septiembre 2021 21:23

Menos de la mitad de la población mundial recibe protección social, según informe de la OIT

El último reporte de la Organización Internacional del Trabajo, que acaba de ser publicado, indica algo más preocupante aún: 4.100 millones de personas no tienen ninguna clase de protección.

La disparidad en las regiones es muy grande, pero más de la mitad de la población mundial está a la buena de Dios. La disparidad en las regiones es muy grande, pero más de la mitad de la población mundial está a la buena de Dios. AP

Luego de examinar el acceso a la asistencia sanitaria, las pensiones, el desempleo en caso de enfermedad, la discapacidad, los accidentes laborales o la maternidad, los analistas de la OIT extrajeron como conclusión que, en 2020, sólo alrededor del 47% de la población mundial tenía acceso a, al menos, una prestación de protección social, mientras que más del 53% vivía sin ninguna garantía social.

El Informe Mundial de la Protección Social 2020-22 muestra que Europa y Asia Central tienen tasas de protección de casi el 84%, muy por encima de la media mundial.

En cambio, el porcentaje se reduce al 64,3% en América y luego a más del 44% en la región de Asia-Pacífico.

Le siguen de cerca los Estados árabes, con una tasa del 40%, que desciende bruscamente en África hasta el 17,4%.

Sin embargo, la OIT señala que dentro de estas regiones existen grandes disparidades.

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Una vendedora de pollos en San Francisco de Asís, Honduras, 21 de junio de 2021. AP

 

“Los países se encuentran en una encrucijada”, dijo el director general de la OIT, Guy Ryder.

“Este es un momento crucial para aprovechar la respuesta a la pandemia y construir una nueva generación de sistemas de protección social basados ​​en derechos. Estos pueden proteger a las personas de crisis futuras y brindar a los trabajadores y las empresas la seguridad para abordar las múltiples transiciones que se avecinan con confianza y esperanza. Debemos reconocer que una protección social eficaz e integral no solo es esencial para la justicia social y el trabajo decente, sino también para crear un futuro sostenible y resiliente”, especificó.

 

Niños desprotegidos

 

En todo el mundo, la gran mayoría de los niños aún no tiene una cobertura de protección social efectiva: solo uno de cada cuatro niños (26,4%) recibe una prestación de protección social.

Solo el 45 por ciento de las mujeres con recién nacidos en todo el mundo reciben una prestación de maternidad en efectivo.

Solo una de cada tres personas con discapacidad grave (33,5%) en todo el mundo recibe una prestación por discapacidad.

La cobertura de las prestaciones por desempleo es aún menor; únicamente el 18,6 por ciento de los trabajadores desempleados en todo el mundo están cubiertos de manera efectiva.

Y aunque el 77,5% de las personas que superan la edad de jubilación reciben algún tipo de pensión de vejez, persisten grandes disparidades entre las regiones, entre las zonas rurales y urbanas y entre mujeres y hombres.

El gasto público en protección social también varía significativamente. En promedio, los países gastan el 12,8 por ciento de su producto interno bruto (PIB) en protección social (excluida la salud); sin embargo, los países de altos ingresos gastan el 16,4 por ciento y los países de bajos ingresos solo el 1,1 por ciento de su PIB en protección social.

Aunque la pandemia impulsó a algunos países a proteger más a su población y, por tanto, a aumentar su gasto social, la organización del trabajo los anima a continuar con sus esfuerzos.

Señala que, sin protección social, es probable que la pobreza vuelva a aumentar debido a las devastadoras consecuencias económicas de Covid-19.

La protección social en la encrucijada - en la búsqueda de un futuro mejor ofrece una descripción general de los desarrollos recientes en los sistemas de protección social, incluidos los pisos de protección social, y cubre el impacto de la pandemia de Covid-19.

El informe identifica brechas de protección y establece recomendaciones de políticas clave, incluso en relación con las metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Escrito por
Buenos Aires, NA