El borrador de trabajo, que se distribuyó en los últimos días entre alrededor de 120 funcionarios del Palacio de Whitehall, no había sido visto ni aprobado por el gabinete antes de tomar estado público por culpa de una infidencia publicada por Sky News.

Básicamente el documento plantea que puede ser muy difícil comerciar con algunos países que no necesariamente apoyan la conservación del medio ambiente y recuerda que, en todo caso, el enfoque ya ha sido adoptado en algunos acuerdos comerciales.

Los funcionarios públicos se sintieron descolocados por el momento en que trascendió el reporte interno, tan cerca de la cumbre sobre el cambio climático COP26.

De todos modos, el gobierno niega que los ministros estén considerando el consejo.

El propio primer ministro, Boris Johnson, quien se había estado jactando anteriormente de que Gran Bretaña tiene los estándares ambientales más altos que otros países, ahora enfrenta el temor de que se diluyan o "liberalicen" como condición para dar acceso a los mercados británicos a países como Australia y Brasil para vender sus productos.

Textualmente, el documento filtrado sostiene: "HMG (Her Majesty's Government) no debería negarse a liberalizar productos de interés ambiental cuando exista un caso económico para la liberalización, o el interés de los socios sea tan fuerte que no hacerlo comprometería el acuerdo más amplio".

Agrega que "en estos casos, deberíamos continuar liberalizando y abordando el riesgo de fuga de carbono (en general, así como cualquier riesgo adicional marginal del TLC) utilizando las palancas del TLC descritas en el documento y las palancas que no pertenecen al TLC descritas en otra parte".

Según la óptica de los activistas, esto significaría que los bienes que ingresan al mercado del Reino Unido podrían estar relacionados con la deforestación de la selva tropical, niveles muy altos de emisiones o productos químicos que estarían prohibidos aquí pero que están permitidos en otros países, como el aceite de palma de los santuarios de la selva tropical en Indonesia.

Liberalización condicional

Profundiza el reporte secreto: "HMG no debería aplicar un enfoque de liberalización condicional. Esto se debe al gran desafío de la negociabilidad (pocos precedentes y la dificultad demostrada de plantear a los socios sobre cuestiones conexas) y las cuestiones de cumplimiento de la OMC / la creación de dobles raseros con los socios comerciales".

Sin embargo, en estos momentos, el Departamento de Comercio Internacional está manteniendo conversaciones comerciales con el gobierno brasileño, a pesar de la destrucción de la Amazonía, cuando algunos sugieren que poner fin a la deforestación debería ser una condición del acuerdo comercial.

"Esta no es una política del gobierno y los ministros no la están considerando", aclaró un portavoz de esa área de gobierno, si bien no especificó qué protegerían contra "productos de preocupación ambiental" que ingresen al país debido a acuerdos comerciales.

En otras esferas, la contradicción dentro de la propia administración causa preocupaciones.

La secretaria de Comercio que estuvo detrás del trabajo, Emily Thornberry, se quejó ante Sky News: "Es realmente impactante ver un documento que circula por el gobierno en el que esencialmente dicen: 'no importa el cambio climático, no importa el medio ambiente, Bolsonaro es un tipo difícil, si quieres'. Es un acuerdo comercial de Brasil, y él quiere vendernos cosas de una selva tropical, probablemente no deberíamos estorbarnos tanto porque de lo contrario no terminaremos concretando un acuerdo comercial ', ¿de verdad?"

"La importancia es que, el gobierno del Reino Unido está diciendo 'el crecimiento económico primero, el cambio climático algo por detrás', también está diciendo 'no estamos tan seguros de que podamos lograr este acuerdo comercial sin abandonar los objetivos del cambio climático y los abandonaremos si es necesario para obtener el acuerdo comercial”, sostuvo con un juego de palabras el director del Proyecto de Política Comercial del Reino Unido y ex funcionario del DIT, David Henig.

La pregunta que se hacen los técnicos que trabajaron en el informe filtrado a la prensa es "¿por qué descartar un enfoque que vincule el acceso al mercado con el progreso del cambio climático y la protección de los bosques, cuando es una de las herramientas más importantes que el Reino Unido puede utilizar para influir en las grandes economías en el período previo a la cumbre COP26 y más allá?"