Martes, 25 Mayo 2021 15:59

El presidente de España normaliza las relaciones con Cataluña al apoyar los indultos y activar la mesa de diálogo

Pedro Sánchez se reunirá próximamente con Pere Aragonès, nuevo presidente de la Generalitat.

El presidente de España, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès.  El presidente de España, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès.

En España comienza a darse la vuelta a la mesa de diálogo con Cataluña. El presidente Pedro Sánchez recibirá próximamente al nuevo presidente de la Generalitat, Pere Aragonès en el Palacio de la Moncloa, y se espera que indulte a los líderes del 'procés' condenados. 

Aragonès ya había indicado que deseaba que la mesa volviera al trabajo, en lo posible antes del verano, pero también señalaba que un paso previo positivo sería una reunión con Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. "Tendría toda la lógica que hubiese una reunión previa con los dos presidentes y que luego pudiésemos arrancar la mesa”, explicaba este lunes en una entrevista en Rac1. Es el primer paso hacia una normalización institucional que permita abrir camino a la mesa.

Sánchez ha confirmado que mantendrá un encuentro con el presidente de la Generalitat, siguiendo el protocolo marcado tras la elección de cualquier presidente de comunidad autónoma, y que después se reactivará la mesa. “Evidentemente, al señor Pere Aragonès le recibiré en el Palacio de la Moncloa como corresponde, y cuando la señora Ayuso sea elegida por la Asamblea de Madrid, también", afirmó el presidente español en una rueda de prensa celebrada este martes en Bruselas tras la finalización de la reunión del Consejo Europeo. Sánchez pidió no especular sobre el marco de dicha reunión, e insistió en que se trata de un encuentro que se debe celebrar por respeto y “cortesía institucional”, como se recibe a cualquier otro presidente autonómico recién elegido.

“La última reunión de la mesa de diálogo entre ambos gobiernos fue hace 15 meses y es verdad que ha sido porque tuvimos una pandemia que nos impidió que pudiéramos volver a reunirnos y también por la inestabilidad política e institucional que sufrió Cataluña a lo largo de demasiados meses y que se materializó en unas elecciones el 14 de febrero y la constitución de un Gobierno antes del 26 de mayo. Una vez celebremos esa reunión entre ambos presidentes lógicamente pondremos en marcha la mesa de diálogo”, explicó Sánchez, que ha insistido en que “nada tiene que ver una cosa [el encuentro previo de los presidentes] con la otra [la reactivación de la mesa]”.

“Tenemos la ambición de propiciar el reencuentro entre catalanes y entre catalanes y el conjunto de compatriotas en España y por lo tanto vamos a propiciar sin duda alguna cuando sea posible celebrar esa mesa de diálogo”, agregó Sánchez, al explicar que “un acierto de la anterior legislatura” en Cataluña fue tener una mesa de diálogo entre partidos políticos en el Parlament. 

“Al igual que se tiene que producir un diálogo entre ambos gobiernos, el de España y el de Cataluña, también debe producirse un diálogo entre las fuerzas políticas catalanas, porque hay que recordar que hay muchas otras personas en Cataluña que no piensan ni tampoco comparten el proyecto independentista”, dijo Sánchez, quien subrayó que “todos los que abogan por el diálogo también deben practicarlo en sus propias sedes, sus propios parlamentos, con aquellos que no comparten su hoja de ruta independentista”.

Indultos

 

Sánchez también ha hablado sobre los indultos a los presos del ‘procés’, señalando que tiene “muy claro que la decisión” la tomará teniendo “muy presente valores constitucionales como la concordia, el entendimiento, la superación de la crisis y el encuentro”. “Lo que para mí no son principios constitucionales son la venganza o la revancha”, ha señalado Sánchez en una rueda de prensa.

“Yo apoyé al Gobierno de España en 2017 con el 155, que suspendía la autonomía, para defender la integridad territorial del país porque era una cuestión de Estado”, ha explicado el presidente del Gobierno, que ha señalado que “ojalá” tuviera “en este y otros asuntos la lealtad que tuvo el partido socialista” con el Gobierno de Mariano Rajoy durante la crisis de 2017. Sánchez ha recordado también que se trata “de once expedientes distintos, no de uno”. “Por lo tanto cada uno de ellos, a pesar de que las condenas que se le imputan son las que son, cada uno tiene su realidad, sus circunstancias”, ha subrayado. “Lo más importante para mí es que aunque hay partidos políticos que defienden otras tesis, en los valores constitucionales no se encuentran ni la venganza ni la revancha”, dijo Sánchez, al tiempo que pidió “mirar al futuro”.

Fuente: El confidencial

Escrito por Noticias Argentinas
Buenos Aires, NA