La isla caribeña de Aruba emitió un alerta este martes después de que un derrame de petróleo detectado por primera vez cerca de Trinidad y Tobago, llegara a la costa de la vecina Bonaire esta semana, amenazando manglares y parques nacionales.

Varias naciones caribeñas mantuvieron contacto con Trinidad y Tobago para coordinar acciones mientras el Gobierno de las islas gemelas intenta sellar la fuga, proveniente de una barcaza que volcó a principios de febrero cuando transportaba hasta 35.000 barriles de fueloil.

Un derrame de petróleo similar procedente de Trinidad y Tobago afectó a Aruba hace siete años, aunque este caso podría ser más difícil de resolver, ya que el propietario y el operador del buque no fueron identificados.

El lunes, el Gobierno de Bonaire dijo que el petróleo representaba una "grave amenaza tanto para los seres humanos como para la naturaleza" y que se habían movilizado servicios de 
emergencia.

Publicaciones en redes sociales de residentes y medios locales mostraron imágenes de arena, arrecifes y aves manchados de petróleo en algunas playas.

También se detectó petróleo en aguas territoriales de Granada, la isla más cercana a Tobago, dijo el Gobierno de Trinidad la semana pasada.

El Gobierno trinitario completó un estudio que ayudará a identificar cualquier escombro o material peligroso cerca de la embarcación volcada para poder movilizar un barco de soporte que 
trabajará en el proceso de sellado y reflote, dijo el martes el Ministerio de Energía en un comunicado.