Un informe de la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por su sigla en inglés) advierte que para 2040 pueden dejar de existir los glaciales en África, debido a que el calentamiento global en ese continente es más acelerado.

Al no ser la primera advertencia que se da sobre las consecuencias del cambio climático, los expertos reiteran que las actuales tasas de retroceso del hielo están por encima de la media global y conllevarían una deglaciación total del continente.

“La rápida reducción de los últimos glaciares de África oriental, que se prevé que se derritan por completo en un futuro próximo, señala la amenaza de un cambio inminente e irreversible en el sistema Tierra”, dijo el secretario general de la OMM, Petteri Taalas. Hasta el momento, solo quedan tres montañas con glaciares en este continente: el monte Kenia, en Kenia; el Kilimanjaro, en Tanzania; y las montañas Rwenzori, en Uganda. 

El documento refiere que la desestabilización en los patrones de precipitación, el aumento de las temperaturas y el clima más extremo incidieron en el aumento de la inseguridad alimentaria, la pobreza y el desplazamiento en África durante el 2020. Asimismo, destacó que en África se ha registrado el recrudeciendo la crisis socioeconómica y de salud desencadenada por la pandemia de Covid-19.

Por su parte, la comisaria de Economía y Agricultura Rural de la Unión Africana, Josefa Leonel Correia Sacko, alertó que en 2030, hasta 118 millones de personas en situación de pobreza extrema (aquellas que viven con menos de 1,9 dólares al día) “estarán expuestas a sequías, inundaciones y calor extremo”.

Otros 14 países registraron en 2020 fallecimientos o desplazamiento considerable de población por las inundaciones: Benín, Burkina Faso, Camerún, Chad, Costa de Marfil, Etiopía, Kenia, Nigeria, Senegal, Somalia, Sudán, Sudán del Sur, Togo y Uganda.