Viernes, 24 Diciembre 2021 15:13

Mike Amigorena: “No tengo ganas de tener nada material, no me gusta la opulencia”

En un gran momento de su carrera, mientras espera que se estrenen varias series en las que participó y volverá al teatro con Art, el actor reflexiona sobre su vida en plena pandemia.

Amigorena se sube a las tablas junto a Pablo Echarri y Fernán Mirás. Amigorena se sube a las tablas junto a Pablo Echarri y Fernán Mirás. Redes sociales.

A los 49 años, Mike Amigorena atraviesa un gran momento personal y profesional. En febrero de 2020 se convirtió en padre de Miel, fruto de su relación con Sofía Vitola, y aunque la pandemia lo obligó a bajar el ritmo, nunca dejó de trabajar. Luego de un año en el que trabajó en su proyecto musical y grabó varias series, se prepara para el reestreno de ART el próximo 12 de enero en el Multitabarís Comafi junto a Pablo Echarri y Fernán Mirás, quien sufrió un aneurisma cerebral a principios de octubre.

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"Por suerte Fernán está a punto caramelo y nos estamos preparando con mucha emoción, con muchas ganas de volver a recibir a la gente. Es una obra que es un lujo, un privilegio para el actor y nos llevamos muy bien entre los tres, porque se debe tener una energía de amistad y eso se logró. Tiene una terminación preciosa", destacó el mendocino en diálogo con Noticias Argentinas.

- ¿Cómo fue tu experiencia de hacer teatro en plena pandemia?

-Es reconfortante. Después de no hacer teatro, hacer por lo menos al 50% era un respiro, algo para que se mantenga la magia, el laburo del teatro, los técnico... Lo que pasó con la pandemia fue horrible, pero se sabía que íbamos a volver. Es una experiencia nunca vivida, entonces no sabés cómo manejarla.

-¿Te mantuviste optimista?

-Sí, sobre todo porque fui papá, entonces la voy a recordar con mucho cariño a la pandemia. Además hice streamings, trabajé, me la rebusqué y estuve activo. Entonces no tengo un mal recuerdo. Sí está bueno valorar ciertas cosas... que sirva para algo. Si bien creo que empezamos a hacer lo mismo que antes, está bueno valorar los vínculos y la naturaleza.

-¿Cómo viviste tus primeros meses como papá en este contexto?

-Con mucho cariño, dedicación y aprendizaje. Es un aprendizaje constante la paternidad y hay que estar disponible para eso... ¿Qué mejor que la pandemia? Estuve ahí todo el tiempo y lo disfruté. Por momentos me cansé pero estuvo bueno.

-¿Tenés ganas de tener más hijos?

-Por ahora no pienso tener más hijos porque requiere mucho trabajo, paciencia. Y también implica no hacer, porque como padre uno siempre quiere hacer todo y a veces es necesario no hacerlo. Además, por como estar mundo creo que con una sola los dos podemos, con dos o más se desborda todo. Hay gente que tiene cinco y puede, yo no.

-¿Qué proyectos tenés para 2022?

-Muchos, por suerte. Se tiene que estrenar Limbo en Star+, que también vamos a grabar la segunda temporada; trabaje en la serie sobre la vida de María Marta García Belsunce en HBO y El fin del amor, con Lali Espósito, para Amazon Prime Video, y voy a tener un programa para las plataformas, emulando los videos de Tik Tok. También sigo con mi música, por supuesto.

-Antes de la pandemia tenías un proyecto con el que dabas shows en asilos y hogares de ancianos, ¿pudiste retomar esta actividad?

-Sí, seguimos con Jubilandia, volvimos hace poco y eso no se deja. Durante un tiempo no pudimos ir, pero se implementaron protocolos muy estrictos para que podamos ir a ver a los abuelos respetando la distancia. Eso me hace muy feliz.

 -¿Qué deseo personal tenés para el próximo año?

-Quietud. Quiero aflojar con el hambre, quedarme quieto. Me estoy haciendo una casita en El Durazno, Córdoba y está buenísimo, me hace bien al alma y me siento mejor cuando vuelvo a Buenos Aires. Quiero tener menos ambición, parezco un boludo pero soy nihilista. Cada vez que voy para allá es un viaje de 10 horas y si me olvidó de algo, ya está, eso me hace tener menos, disfrutar más de nada. Estoy en una etapa en la que no tengo ganas de tener nada material. No sabés lo lindo que es. Podría tener un toque nada más, no me gusta la opulencia, por más que lo he vivido.

Escrito por
Buenos Aires, NA