Cancelaciones, postergaciones, consumidores que compraron su entrada en el año 2019, cuando la vida era diferente y la palabra coronavirus era un tecnicismo de los biólogos y virólogos, y quieren su dinero, pesos, súper devaluados de vuelta o que traigan a los Guns N’ Roses como anunciaron y no a Foo Fighters.

Después de todo, los viejos seguidores de la banda de Axl Rose saben que la verdadera brecha en la década del ’90 era entre los que seguían a los  Guns o a Nirvana. Y, el líder de la banda y principal compositor de los Foo Fighters es David Grohl, el mismo que llevaba el ritmo desde la batería en la formación de Kurt Cobain.

Para los puristas del rock and roll ir al Lollapalooza con una remera de Axl Rose a un recital de un ex Nirvana es como ir a la cancha de Boca con la camiseta de River. Lo cierto es que el line up de los principales shows que se iban a presentar en los festivales del año 2020 en Latinoamérica, han sido reprogramados una y otra vez, incluían más bandas, algunas de ellas legendarias, como The Strokes y cantantes como Travis Scott; Lana del Rey o Gwen Stefani.

Esas eran las principales propuestas, de entre más de cien artistas que se iban a presentar durante las tres jornadas en las que se suele extender el festival, usualmente se repiten durante las fechas latinoamericanas.

El Lollapalooza regresó en los Estados Unidos a fines de Julio en la ciudad del viento, Chicago, y durante cuatro días se reunieron cerca de 385.000 personas para presenciar las performances de Foo Fighters; Post Malone; Tyler; The Creator y Miley Cyrus, entre otros artistas.

Ni uno sólo de los shows que se habían publicitado en el 2019, para los shows del 2020, que aún no ocurrieron. Ahora bien, en las oficinas de Defensa del Consumidor de la Nación, y en redes y sitios web como tuquejasuma.com hay cada día más reclamos porque no es sencillo acceder a los reembolsos de dinero de parte de la empresa organizadora y la justificación del reclamo se produce, en muchos casos, por la ausencia de los  artistas anunciados.

El 11 de Octubre un espectador se quejó, “compre entradas para el tercer día del festival Lollapalooza porque tocaban Guns N’ Roses, mande mails para pedir el reembolso de las entradas y no obtuve respuesta alguna”. En estos departamentos de reclamos de usuarios que se sienten defraudados se acumularán aún más las quejas porque en los  próximos días se anunciará una nueva reprogramación del festival Lollapalooza.

No tenemos nada previsto para los días 26, 27 y 28 de noviembre en el Hipódromo de San Isidro. Al momento no hay ningún operativo ordenado para esa fecha y si se fuera a realizar el festival ya estaríamos trabajando en la organización de la seguridad de un encuentro, al aire libre, que  reunirá a 300.000 personas en el municipio”, señaló un vocero del intendente Gustavo Posse.

Por lo que la ansiedad del público, con las pulseras en la mano sin usar desde el 2019, por volver a participar de recitales con figuras de primer nivel internacional debería aplacarse en las próximas horas con algún tipo de anuncio de la empresa DF Entertainment como acaba de suceder con la reprogramación del show de Metallica.

Metallica tenía pautado presentarse en Argentina el 4 de diciembre de 2020 en el Hipódromo de San Isidro. “Nos entristece anunciar que las fechas de nuestra gira sudamericana programadas para diciembre deben posponerse una vez más debido a la pandemia de COVID-19. Estamos trabajando para reprogramarlo para finales de 2021″, afirmaba el comunicado en el sitio de venta de entradas. La fecha original de la presentación de la banda de trash metal era el 18 de abril de este año, se pospuso para noviembre pero, finalmente, se realizará, Covid mediante, el 22 de abril del próximo año en el Campo Argentino de Polo.

Malas noticias para los  espectadores que no podrán disfrutar de estos  shows en momentos en los que hay un descenso del número de casos de Covid-19 pero que, indudablemente, por varias cuestiones relacionadas con la organización y los calendarios de los artistas implicados terminan por posponerse para el 2022.

Una situación que se preveía teniendo en cuenta las cancelaciones de las ediciones del Lollapalooza Brasil y Chile que, con más respeto por el público, anunciaron hace tiempo que el festival se pospuso para el próximo año.

El Lollapalooza regresó en los Estados Unidos a fines de Julio en la ciudad del viento, Chicago, y durante cuatro días se reunieron cerca de 385.000 personas para presenciar las performances de Foo Fighters; Post Malone; Tyler; The Creator y Miley Cyrus, entre otros artistas.

Hubo críticas, muchas, demasiadas, por la realización del evento durante la pandemia de coronavirus en el hemisferio norte. Las fotografías de los reporteros gráficos enseñaron multitudes apretadas, sin distanciamiento de ningún tipo en los conciertos, y en el transporte público y, en la mayoría de los casos, con pocos tapabocas a la vista.

Quince días después las  autoridades sanitarias de Chicago reportaron 203 casos de Covid-19 vinculados con el festival de música, señalando que era una cantidad que se tenía prevista, aunque no se pudo discriminar si los enfermos se contagiaron en los recitales o ya estaban cursando la infección al momento del encuentro masivo.

Más allá del relativo éxito de la edición estadounidense, que conmemoró el trigésimo aniversario del primer Lollapalooza, en Latinoamérica, en general, y en Argentina, en particular, la  situación con la pandemia ha mejorado pero ni la OMS la ha levantado ni en el Gobierno de la Ciudad ni el de la Provincia de Buenos Aires han aconsejado desprenderse de barbijos en medio de eventos masivos de público o terminar con el distanciamiento de dos metros entre personas, cuestión de imposible cumplimiento en un festival de rock.

Por otra parte, la campaña de vacunación no es similar entre Brasil, Chile  y Argentina, ni mucho menos es equiparable a lo que sucede en los Estados Unidos.

Todos estos reparos relacionados con la cuestión sanitaria, que ha sido decisiva para las cancelaciones consecutivas del festival que debió realizarse en marzo de 2020 en nuestro país, ha llevado que la edición chilena del festival reprogramará sus jornadas para marzo de 2022.

La productora Lotus, a cargo de la organización del festival Lollapalooza Chile, indicó que apuntan para el próximo año cuando la nueva normalidad se termine por imponer.

"Ha sido todo súper lento en Chile en comparación a otros países. Viajamos este año al Lollapalooza en Chicago y la gente que va a este tipo de eventos está ávida por volver, habían restricciones pero el público seguía siendo el mismo", aseguró Maximiliano del Río de Lotus al sitio Cooperativa.cl

Por ahora la versión chilena del evento, que originalmente se iba a hacer en abril de 2020, está fijada para las últimas semanas de noviembre de este año. Sin embargo, será nuevamente aplazada para el próximo año: "Próximamente anunciamos la fecha donde lo vamos a hacer en 2022", adelantó Del Río.

Una situación similar a la que seguramente adoptarán en las próximas horas los responsables de la organización argentina que terminarán por imitar lo decidido por Chile pero, también, por Brasil.

La versión brasileña del festival de música Lollapalooza fue aplazada para los días 25, 26 y 27 de marzo de 2022 debido a la gravedad de la pandemia de covid-19 en el país, según informaron el 29 de abril de este año los organizadores.

"Teníamos muchas ganas de otra edición inolvidable este año, pero, en virtud de la emergencia sanitaria internacional por la pandemia, quedó cada vez más claro que no será posible realizarlo en 2021", indicaron los promotores en una nota divulgada en sus redes sociales.

Afirmaron que se trata de una "decisión difícil", pero a la par "responsable" para con el público, los artistas y todo el personal que rodea al popular festival de música, que nació en Estados Unidos y también se celebra en otros países, como Chile y Argentina.

"Vamos a volver más fuertes que nunca en marzo de 2022 para tener un Lollapalooza histórico", garantizaron los organizadores, al tiempo que recordaron que las entradas adquiridas hasta la fecha valdrán para 2022.

Sin embargo, así como son malas noticias para los espectadores son buenas para los organizadores que podrán continuar haciendo rendir el dinero recaudado en el año 2019 cuando el dólar tenía otra cotización, muy, pero muy  diferente, a la actual. 

Por ello, la política de reembolso de Live Nation, socia de DF Entertainment en nuestro país, es clara y sencilla en los Estados Unidos mientras que es al menos confusa y complicada en la Argentina.

Un doble estándar incomprensible para un festival de esta naturaleza que vende entradas Vip.

Los requisitos enormes para acceder al dinero de los que reclaman su devolución por las reprogramaciones sufridas incluyen un trámite virtual con foto del DNI y de la tarjeta de crédito, en caso de haber abonado por ese medio de pago, detalle de la pulsera con el código alfa numérico de 14 cifras, el chip cortado por la mitad y la tela de la pulsera por separado y, luego, aguardar a que el dinero se les devuelva en el siguiente resumen de la tarjeta de crédito, si  es que no hubo ningún error en los pasos antes descriptos, lo que haría retornar al inicio del trámite para intentarlo una vez más. Como en el juego de la Oca, sólo que ese entretenimiento de mesa no causaba ataques de presión.

Por otra parte, desde que comenzó la crisis del coronavirus, este modus operandi de DF Entertainment, de dilatar todo lo que se pueda la devolución del dinero abonado por las entradas, ya tuvo reclamos en redes de usuarios de otros espectáculos programados y vueltos a programar como en el caso de los shows de Metallica y Maroon 5. De Metallica, recién el 25 de octubre se informó acerca de la nueva reprogramación, luego de la suspensión del recital de diciembre de 2020, mientras que la banda de Adam Levine, tiene una nueva fecha para abril de 2022.

En los Estados Unidos y en Canadá, aquellos consumidores que recibieron sus entradas pueden acceder automáticamente el reembolso del precio abonado. Sin dilación alguna. O, si prefieren, pueden elegir una promoción, dentro de 30 días, por un crédito del 150% de lo pagado para canjear por otras compras en Live Nation.

El festival de Lollapalooza que se iba a realizar en la Argentina en marzo de 2020, se postergó para noviembre de ese año. Luego, sufrió otra postergación, para marzo de 2021, y,  finalmente se anunció la fecha de noviembre próximo, que una vez más será reprogramada hacia mediados de marzo de 2022.

Por supuesto que en América del Norte no existe la locura cambiaria que sufren los argentinos. Allí 100 dólares continúan siendo 100 dólares, en el 2019 o en el 2021, a pesar de la aparición del coronavirus y de las plagas que se quieran contabilizar.

Aquí, muchos espectadores pagaron en 2019, 3.600 pesos la entrada más barata que, al cambio de julio de 2019, eran 80 dólares. Los organizadores saben que, al final del camino, al consumidor final le parecerá un desperdicio de tiempo continuar con el reclamo de la devolución de los 3.600 pesos de entonces y, constantes devaluaciones mediante, preferirán guardar en una caja  de seguridad, las benditas pulseras de ingreso al Hipódromo de San Isidro para cuando a DF Entertainment, Live Nation y a los artistas se les ocurra bajar a estas latitudes para ofrecer un show.