La cuarentena volvió a unir a Jimena Barón y Daniel Osvaldo. ¿El motivo? Nada menos que Morrison (6), el hijo que tienen en común. La cantante y el futbolista decidieron probar la convivencia en pleno aislamiento social para complacer al pequeño, quien no quería separarse de ninguno de los dos. Como era de esperarse, este acercamiento tuvo muchas repercusiones, ya que Jimena y Daniel se separaron hace cuatro años con más de un escándalo de por medio.

Es evidente que pudieron recomponer su vínculo, ya que se muestran muy compinches en las redes y a medida que pasan los días, aumentan los guiños amorosos entre ellos. Ya sea porque ella prepara la comida favorita del ex delantero de Boca o porque el deportista la deleita con una serenata a la luz de las velas, está claro que, más allá de todo lo que vivieron, los une un gran amor.

Pero las críticas no tardaron en llegar y muchas personas salieron a cuestionar a Jimena por considerarse feminista y mostrarse en armonía con el hombre al que denunció públicamente por violencia verbal.“Pasar de página no significa olvidar, ni dejar de tener las cosas claras. Significa remendar lo roto, sanar. Todo lo que sea sanar y sentir mejor será bienvenido, decisión 2020. Y para mí es un regalo también que me hago a mí misma porque todos merecemos sentirnos mejor con la fórmula que nos haga más felices”, escribió la artista en sus redes como respuesta. Y con el paso de los días, empezó a tomarse a la ligera los comentarios negativos y hasta ella misma se autodenominó como “la ex cobra”.

Pero, ¿cómo fueron los inicios de esta polémica relación? Jimena y Daniel se conocieron en 2012 por mensajes de texto. Ella lo vio en “Pura química” y el flechazo fue inmediato. Tanto es así, que le escribió a su amiga Eugenia Tobal, quien conducía el ciclo de ESPN, para pedirle el contacto. Automáticamente, la actriz y el futbolista, que vivía en Italia, comenzaron una relación a distancia. Pero en marzo de 2013, Barón no aguantó más la dinámica de su noviazgo y dejó su trabajo en Buenos Aires para instalarse en Roma junto a su enamorado.

La dinámica en la vida de Jimena cambió por completo. Estaba acostumbrada a trabajar como actriz desde los ocho años, pero viviendo en Europa hacía vida de ama de casa. Cocinaba y preparaba el hogar para agasajar a Daniel cuando volvía de los entrenamientos. Y aunque en ese momento tenía el sueño de lanzarse como cantante, pensaba en retomar sus compromisos como artista cuando volvieran a la Argentina.

En marzo de 2014 nació Morrison, el primer hijo de la pareja y cuarto de Osvaldo, que ya era papá de Gianluca -fruto de su relación con una argentina- y de Victoria y María Helena -las nenas que tuvo con la modelo Elena Braccini. Parecía que la pareja transitaba su mejor momento. Sin embargo, cuando en 2015 decidieron volver al país para que Daniel jugara en Boca, la relación se fue a pique.

Jimena tenía muchas ganas de retomar su carrera como actriz, pero el futbolista no quería saber nada con que volviera a trabajar. Así empezaron los primeros chispazos de la relación, hasta que finalmente en mayo de ese mismo año, estalló el escándalo. Barón se sumó al elenco de “Esperanza Mía” y contó que durante las grabaciones recibía mensajes en los que Osvaldo la insultaba y la calificaba como un “gatito barato”. En medio de este contexto, un día la actriz volvió a su casa y se encontró con el placard vacío: Daniel se había ido.

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En un principio, ella pensaba que se trataba de un malestar pasajero y que pronto el padre de su hijo regresaría al hogar familiar. Sin embargo, se enteró por los medios que Daniel estaba saliendo con la cantante Militta Bora. Y la relación iba tan encaminada que el futbolista se había tatuado el nombre de la rubia en la mano. Esta noticia le cayó como un balde de agua helada a Jimena, quien se mostró muy sorprendida en los medios y denunció públicamente que su ex ejercía violencia verbal y que no se hacía cargo de su hijo. Y para colmo, Osvaldo estaba en boca de todos, no solo por su nuevo romance, sino por su mala conducta como deportista, lo que lo llevó a dejar el fútbol.

Pasaron varios amores por sus respectivas vidas, pero en marzo 2016 volvieron a apostar a la pareja. De hecho, Daniel acompañó a Jimena durante sus primeras presentaciones como cantante, cuando hacía covers y aún no había presentado sus propios temas. La armonía las duró poco y a los dos meses anunciaron la separación definitiva.

Al poco tiempo, Barón lanzó su primer disco y con su tema “La Tonta” expuso las peores cosas de su relación con Osvaldo.”Vuelvo a ser la tonta que se amolda a tu rutina, la que te espera mientras te cocina. Que se pone contenta si te ve y si no también. Y sin querer todo lo que juré jamás volver a ser, me vuelve y lo repito una y otra vez. Pedazos de ilusión que rescaté, vuelvo a romper", dice la canción que rápidamente se convirtió en un éxito.

Y siguiendo la línea de canciones basadas en su experiencia personal, en 2019 Jimena lanzó “La Cobra”, un tema que habla del empoderamiento femenino a raíz de los maltratos de un hombre. Con este hit, la cantante se convirtió en una referente para muchas mujeres, quienes se identificaron con su historia y la lucha feminista. Y por esta razón, al mostrarse cerca de Osvaldo nuevamente, también se convirtió en el blanco de todas las críticas.

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Cabe señalar que la buena onda entre Barón y Osvaldo no surgió en la cuarentena. Sino que a fines de 2019 se mostraron juntos por primera vez luego de su escandalosa separación en el acto de egresados del jardín de Morrison. "Vamos, carajo, los padres y Momo feliz", escribió ella junto a una postal familia. Y explicó: "Siempre apoyé y apoyaré que mi hijo necesite a su papá. Su padre es feliz, yo soy la madre y encantada". Desde entonces compartieron eventos familiares e incluso el futbolista defendió a su ex frente a las críticas que recibió con el lanzamiento de su canción “Puta”.

Sin lugar a dudas, la convivencia fue una sorpresa para muchos, más allá de que hacía varios meses las cosas están bien entre ellos. De hecho, hace una semana se habló de un posible embarazo y hasta de una crisis cuando Jimena volvió a su departamento. Pero ella misma se encargó de aclarar los rumores. “No estoy embarazada. No volví con nadie. Volví a mi casa porque estoy con un tratamiento en el hombro que me lo lastimé”, anunció en sus redes. Y al día siguiente, volvió a instalarse en la casa de Banfield del futbolista, donde no solo se muestra feliz, sino que comparte los cambios que está haciendo en el lugar y muestra los momentos más divertidos que transitan como familia. Ellos niegan una reconciliación, pero cada día que pasa los rumores se acrecientan. ¿Volverá el amor?