Alejandra Majluf comenzó su carrera artística cuando era una niña y saltó a la fama durante su adolescencia al interpretar a Elsa, la villana de Clave de sol. Años más tarde se lució como La Colada en Fax, el ciclo que conducía Nicolás Repetto y, con altibajos, logró mantenerse en base a sus trabajos en cine, teatro y televisión. Sin embargo, la pandemia representó un importante golpe en su economía.

"En este momento salgo a trabajar con mi cochecito porque no tengo trabajo como actriz. Me siento un poco olvidada, pero que no decaiga siempre hay una oportunidad", explicó la actriz de 59 en su cuenta de Instagram. Impulsada por la necesidad de generar un ingreso económico para mantener su casa, no lo dudó y convirtió a su auto en un remís, con el que empezó a llevar primero a amigos y familiares, incluso figuras reconocidas del ambiente artístico, como Hernán Piquín.

Eso sí, para poder transitar esta etapa de su vida de la mejor manera, sin alejarse de su verdadera pasión creó un personaje: La Chofera, que se caracteriza por su optimismo en un contexto tan particular. "Falleció mi papá, me quedó este 'autote' hermoso y dije: '¿Qué hago?'. Me tengo a mí, tengo buen humor...", reveló en una entrevista con Quedate, el ciclo que conducen Luis Bremer y Tati Shapiro en El Nueve. "Hago viajes con amigos, porque saben que tengo que trabajar, tengo una niña de 14 años", añadió.

A diferencia de su trabajo como actriz, en el que muchas veces no ganó dinero, Majluf asegura que en esta nueva faceta "el momento de cobrar es hermoso". Y aunque le gustaría volver a la normalidad, no se desespera. "Tuve la posibilidad de trabajar un montón. Estoy feliz con mi carrera, no necesito todo el tiempo estar haciendo cosas. El ego del actor no es sano, no hace bien. Estoy tranquila y sé que ya va a venir algo que me entusiasme", manifestó.

Por lo pronto, continúa manejando en su su cuenta de Instagram (@majlufa) hace el segmento de humor Las piquifans, en el que se disfraza, baila y le brinda homenajes a diferentes figuras, como Moria Casán y Raffaella Carrà. "La pandemia nos igualó a todos, porque tuvimos que dejar nuestros trabajos y había que reinventarse", reconoce.