Miércoles, 10 Noviembre 2021 18:08

Florencia de la V: “Los discursos trans odiantes son alarmantes”

En entrevista para “Un día perfecto”, programa emitido por Metro 95.1, la actriz contó cómo vivió la pandemia de Covid-19 y también habló sobre los derechos LGBTIQ+, como la Ley de Cupo Laboral Trans. 

Florencia de la V: "Las chicas trans son obligadas a la prostitución porque lo hacen para sobrevivir". Florencia de la V: "Las chicas trans son obligadas a la prostitución porque lo hacen para sobrevivir". NA

A pocos días de la celebración del Día del Orgullo, Florencia de la V celebró los derechos LGBTIQ+ obtenidos en los últimos años, pero consideró que todavía falta mucho: “No se crean que ya está; que tenemos ley de cupo laboral trans, ley de matrimonio igualitario y ley de identidad de género. Así y todo hay algo que tenemos muy metido en el ADN de esta estructura patriarcal del binarismo, de hombre o mujer, que todavía sigue siendo muy sostenido”, expresó al respecto.

Añadió además que el progreso es paulatino y que todavía es muy difícil revertir esa imagen patriarcal. “Lo que pasa con el colectivo en general es que ha habido muchas violaciones de los derechos humanos desde hace décadas, desde hace siglos. Hasta el 90, la homosexualidad estaba vista como una enfermedad y el travestismo, como una perversión… casi como la pedofilia u otras enfermedades. Entonces, es peligroso… es fuerte. Los discursos trans odiantes son alarmantes: las cosas que se siguen escuchando solamente habilitan esas cosas que tienen que ver con la violencia”, sentenció la actriz.

La gente dice: ‘¿Por qué hay un cupo laboral trans?’. Porque no te contratan, porque no hay lugar, porque no existe, porque no ves cotidianamente una chica trans trabajando. Lamentablemente por estas circunstancias de la vida son obligadas a la prostitución, porque mucha gente cree que es una elección de vida. Quizá muchas personas o chicas lo pueden elegir, pero en general lo hacen para sobrevivir. Por eso el promedio de vida es de 35 años, lo cual es alarmante”, agregó.

También contó que cuando empezó su transición fue dura porque siempre existía la duda de decir quién era realmente y el miedo de lo que podía llegar a suceder luego de la revelación: “’Te pego porque me mentiste, porque me siento estafado, o descargo mi ira por ese prejuicio'. Porque durante años pasó eso, que se han descargado con nosotras y no solamente con golpes… hasta llegar a matarnos. Y es algo que pasa y que sigue sucediendo en el interior y en toda Latinoamérica’”, concluyó al respecto.

En diálogo para el programa Un día perfecto de Metro 95.1 comentó también su experiencia con el coronavirus y dijo que la primera etapa “fue la peor, de incertidumbre y miedo”.

“Ahora la mayoría ya estamos vacunados; es un país que fomentó mucho la inoculación y la gente también apoyó eso, entonces tenemos que aprender a convivir y sacarnos un poco el miedo, porque si no, también el miedo nos paraliza”, añadió al respecto.

Actualmente ya tiene las dos dosis, pero en la etapa inicial de la pandemia, tuvo un gran nivel de fobia: “Durante tres meses y pico no salí ni a la puerta, porque dije ‘Si alguien tiene que morir, que muera mi marido’”, expresó a modo de broma. Y agregó: “Yo tengo que decir que la pasé bien, no me puedo quejar: podía llenar la heladera y contener a mis hijos”.

Algo que recalcó de esta situación fue que pudo quitarse la presión de estar constantemente generando trabajo. “Fue la primera vez que pude decir: ‘Bueno, me quedo en mi casa obligatoriamente y cuido a mi familia’. Y recuerdo que me llamaban y me decían: ‘Ay, quiero que nos cuentes cómo estás viviendo la pandemia’, y yo no quería contar nada, porque para mí lo más importante era contener a mis hijos que eran chiquitos y que les era difícil transitar eso de no ver a sus amigos, de no salir. Entonces, me ocupé de eso y fue hermoso”, expresó la actriz.

También contó sobre las peleas habituales de pareja durante el encierro, que tenían mucho que ver con los quehaceres del hogar: “Al principio creí que lo veníamos llevando bien, pero después me di cuenta que cualquier situación fastidiaba. Por dejar el plato, por la cocina, por esto o lo otro. Porque aparte, tenías que ocuparte de la casa, de la comida o del Zoom… ¡El Zoom! Fue una de las peores cosas que me pasó en la vida, lo detesto”.

Pero aunque la rutina en la limpieza y la cocina no fueron su mejor aliado, la lectura sí lo fue: “Me encantó ese espacio de poder encontrarme con momentos para mí después de hacer absolutamente todo. La verdad que descubrir la lectura de grande es algo que me apasiona; primero comencé a leer biografías”.

Escrito por Camila Olivera
Buenos Aires, NA