Jueves, 16 Septiembre 2021 10:27
Por José Calero

Una crisis que atenta contra la recuperación económica y el acuerdo con el FMI

La duda que circula entre los agentes económicos es con qué respaldo podrá ir ahora el ministro de Economía a buscar el acuerdo con el organismo.

La jefa del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía, Martín Guzmán. La jefa del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía, Martín Guzmán. Foto NA.

La crisis política en el seno de la coalición gobernante amenaza impactar de lleno sobre los intentos del presidente Alberto Fernández de consolidar una recuperación económica que se había empezado a notar en los últimos meses, y un potencial acuerdo con el FMI. 

"¿Qué empresario se va a animar a invertir en este escenario de disputas abierto en el seno del Gobierno?", es una de las preguntas que se hacen los principales directivos de cámaras empresariales.

El interrogante emerge en paralelo a la decisión del Ministerio de Economía de avanzar con el envío al Congreso de un proyecto de Presupuesto que asume como seguro un acuerdo con el FMI para postergar vencimientos de unos USD 18.000 millones para el año próximo.

La duda que circula entre los agentes económicos de la Bolsa y el circuito financiero es con qué respaldo podrá ir ahora al ministro de Economía, Martín Guzmán, cuando medio Gabinete que responde a la vicepresidenta Cristina Kirchner hizo semejante jugada de renunciar en masa, al menos en forma simbólica.

Fuentes oficiales destacaron a la agencia NA el convencimiento de que se llegará a un acuerdo con el organismo multilateral. Por eso, el Gobierno envió un proyecto de Presupuesto que prevé un acuerdo con el Fondo para refinanciar la deuda que ronda ya los USD 46.000 millones.

El propio Presidente defendió llegar a ese acuerdo, al destacar que permitirá desarrollar la obra pública, la educación, la salud y el crédito. La apuesta de Guzmán es a que en octubre -antes de las legislativas- el FMI acepte eliminar la sobretasa de interés que se le cobra a la Argentina por el multimillonario crédito otorgado a Mauricio Macri. Si eso ocurre, aseguran cerca de Guzmán, se habrá sorteado el último escollo para avanzar con un acuerdo que libere a la Argentina de pagos al menos hasta el 2024, ya con otra administración instalada en la Casa Rosada.

Guzmán busca negociar un préstamo a diez años, como establecen las regulaciones del FMI, pero desde el kirchnerismo reclaman una refinanciación a veinte años. Ese es uno de los focos profundos que diferencia a la vicepresidenta Cristina Kirchner de la posición del ministro de Economía, y una de las razones por las que se habría buscado su reemplazo, por ahora sin éxito. A cambio del acuerdo, la Argentina deberá comprometerse a cumplir metas fiscales, reducir subsidios a las tarifas de servicios públicos -otro foco de tensión con el kirchnerismo- y no introducir nuevos gastos o impuestos en el período que dure el programa.

El problema que esta crisis política le genera a esa intención es que el FMI exige garantías de que el Gobierno cuenta con respaldo político y de que la oposición ayudará. Por eso Guzmán pretende que el acuerdo con el organismo sea ratificado por el Congreso, para lo cual, a esta altura de los acontecimientos, necesitará apoyo de la oposición, ante las resistencias del kirchnerismo.

Una de las fortalezas de Guzmán radica en que se ha convertido en casi el único interlocutor válido que el FMI reconoce. Ha cultivado ese reconocimiento en estrecha colaboración con la número uno del FMI, Kristalina Georgieva, pero también con las principales autoridades económicas de la Unión Europea. Por eso la continuidad del ministro de Economía por ahora no está en discusión para Alberto Fernández.

Lo primero el Presidente que hizo tras la derrota electoral de las PASO fue mostrarse con Guzmán y darle espacio para que saliera a defender el programa económico. El jefe de Hacienda viene ratificando la necesidad de lograr una economía "tranquila".

El episodio de las renuncias masivas montado por el kirchnerismo fue un disparo contra la línea de flotación de ese intento. En las próximas horas se definirá si hay margen para seguir avanzando con la estrategia de Guzmán, o si el gobierno deberá barajar y dar de nuevo, otra vez.

Escrito por
Buenos Aires, NA