En medio de las repercusiones que generó el aumento del 31 al 33% a las retenciones de la harina y aceite de soja, más la creación de un Fondo de Estabilización del Trigo, el Gobierno salió a defender las medidas que tienen como fin neutralizar “el costo de la tonelada” de dichos productos.

El primero en expresarse fue el propio ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quien afirmó este sábado que la decisión del Ejecutivo "no afectará a los productores" y explicó que "once empresas exportadoras" de harina y aceite de soja estarán alcanzadas por la medida.

"La medida establece la suspensión temporaria del diferencial de dos por ciento de los derechos de exportación de harina y aceite de soja del decreto 790/20. La suspensión de estos derechos de exportación harán que vuelvan al 33%, porcentaje que ya las empresas le descuentan al productor", señaló el funcionario.

En conferencia de prensa, el titular de la cartera agraria destacó que "a los productores no se los afectará con esta medida, ya que tributan el mencionado porcentaje". Y detalló: "Esta medida alcanza a once empresas exportadoras de su producto de la soja, de las cuales ocho representan el 95% del total de las exportaciones". "El Presidente (Alberto Fernández) nos pidió defender a los consumidores sin perjudicar a los productores", insistió, tras definir al campo como "la gallina de los huevos de oro" en el país.

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"Respecto a los productores argentinos que han provocado una cosecha récord en trigo, hemos decidido con el propósito de captar los precios internacionales de esta coyuntura histórica abrir los registros de exportación de la cosecha 22/23 por un total de 8 millones de toneladas de trigo, que se suman a las 2 millones de toneladas ya autorizada", indicó Domínguez, en alusión al incremento que hubo en el valor de ese cereal debido a la invasión rusa a Ucrania.

Y continuó: "Con esta decisión pretendemos lograr el objetivo de darle previsibilidad a los productores para la próxima siembra de trigo y lograr un nuevo récord de producción".

Al ser consultado sobre la posibilidad de que haya un aumento en las retenciones a otros productos que exporta el campo, el integrante del Gabinete aclaró que por el momento no está en agenda ese tipo de medidas. Además, Domínguez confirmó que la administración del Fondo Estabilizador Temporal del Trigo Argentino "quedará en manos de la Secretaría de Comercio Interior", a cargo de Roberto Feletti.

Los decretos firmados esta madrugada sostienen que a partir de ahora y hasta el próximo 31 de diciembre, se incrementó la alícuota del derecho de exportación que pagan determinados alimentos, entre los cuales están la harina y el aceite de soja, que pasarán de abonar el 31% al 33 por ciento. En los escritos, las autoridades nacionales sostuvieron que “la invasión de la Federación de Rusia a Ucrania ha afectado en forma significativa el abastecimiento global de productos agrícolas”.

Precisaron que "ambas naciones aportan a la seguridad alimentaria total mundial el 28% del comercio internacional de trigo, el 19% del de maíz y el 78% del de aceite de girasol, afectando, particularmente, a dichos mercados, impactando sus precios internacionales y alcanzado alzas históricas”.

"Siendo la República Argentina un relevante proveedor global de estos productos, se hace necesario alentar a los productores” locales “para que continúen creciendo” en la venta al exterior de estos cereales y esta oleaginosa “que el mundo demanda”, agregaron.

A pesar de la furia que provocó en el sector agrario esta decisión, en Casa Rosada sostienen que "era necesario dictar una medida transitoria y temporal” que aumente las retenciones de otras mercaderías, como la harina y el aceite de soja, “con el fin de que el excedente que se recaude se destine a garantizar políticas tendientes a evitar un costo adicional en los alimentos para la población en general y, particularmente, para los sectores de menores ingresos”.

En esta misma línea, mediante el Decreto 132/2022 se creó el denominado “Fondo Estabilizador del Trigo Argentino”, un fideicomiso de administración y financiero que tendrá el objetivo de “estabilizar el costo de la tonelada” de este cereal “que compran los molinos” a nivel nacional. El mismo se financiará con el dinero adicional que ingresará por el aumento de las retenciones a la harina y aceite de soja. Con la suba del 31 al 33% se va a subsidiar el precio de la bolsa de harina de 25 kilos que se comercializa a las panaderías.

Con este programa se busca “garantizar un patrimonio de afectación específica que contribuya a mitigar el alza del precio de la tonelada de trigo que requiere la cadena de molienda argentina, considerando los valores, anteriores al conflicto (en Ucrania), de las mercaderías involucradas”.

La noticia llega horas después del mensaje grabado que emitió el viernes Alberto Fernández, en el que, sin brindar demasiados anuncios, dio una serie de medidas que impulsará el Gobierno en el marco de la “guerra contra la inflación”.

He dado indicaciones a mis ministros y ministras para que construyan acuerdos con los diferentes sectores pero que no duden en aplicar todas las herramientas del estado para fijar y hacer cumplir las medidas necesarias. Ellos y ellas serán los encargados de mantenerlos informados diariamente sobre las medidas que se irán implementado desde este mismo momento”, expresó el mandatario.