Este jueves, tras el anuncio del ataque de Rusia a Ucrania, los mercados bursátiles europeos se desplomaron. Esto hizo que todos los mercados se tambaleasen y provoque un riesgo en el mundo. En esta jornada de pánico, las bolsas asiáticas también sufrieron caídas que rondan entre el 2% y el 3% en las operaciones previas a la apertura del mercado.

Por su parte, Europa sufre descensos que llegan al 5%, como es el caso del DAX y del MIB. En Londres, el FTSE 100 cayó un 2,5% después de la apertura, mientras que el CAC francés cayó un 4,2% y el DAX bajó un 3,7% en Alemania.

Según algunos profesionales en el área, este podría ser el inicio del mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Michael Hewson, analista jefe de mercado de CMC Markets UK, en diálogo con Yahoo Finance opinó que “probablemente no sea exagerado decir que Europa se encuentra ahora en su coyuntura más peligrosa desde la Segunda Guerra Mundial”.

Wall Street también operaba con números rojos: los futuros del S&P 500 bajaron un 2,4%, los futuros del Dow también bajaron un 2% y los futuros del Nasdaq bajaron un 3% cuando empezó el conflicto en Europa.

En este sentido, el petróleo fue uno de los recursos que se vio afectado ya que se disparó su cotización: superó la barrera de los 100 dólares; el crudo Brent subió más del 6% y alcanzó los USD 102,70 el barril (su nivel más alto desde 2014); mientras que el crudo ligero estadounidense se disparó a USD 97,51 el barril.

Al respecto, Walid Koudmani (analista jefe de mercado de la correduría financiera XTB) hizo énfasis en que “los mercados se despertaron en estado de pánico cuando los inversores reaccionaron a la noticia de la invasión rusa de Ucrania durante la noche. (…) Hemos visto a clientes vender activos de riesgo como acciones y comprar el oro y el dólar estadounidense, que se consideran inversiones más seguras en tiempos de incertidumbre”.

Y añadió: “Los inversores odian la incertidumbre y, si bien es inevitable que Occidente responda a la agresión de Rusia, lo que no está claro en este momento es cuán grave es y cómo la situación podría escalar aún más. Como resultado, los inversores buscan protección de activos y no quieren asumir ningún riesgo para sus carteras”.

Mientras que el dólar estadounidense subió considerablemente y los rendimientos de los bonos del Gobierno cayeron cuando los inversores se movieron hacia operaciones de refugio, los mercados bursátiles asiáticos también se vieron afectados por este ataque: el índice Nikkei cerró con una baja de 1,8% en Japón; el Hang Seng se hundió un 2,75% en Hong Kong y el Shanghai Composite cayó un 1,7%.