Por Lucio Di Matteo

El Gabinete Económico del gobierno de Alberto Fernández resolvió este miércoles dividir el subsidio para empresas ATP de acuerdo con los sectores y las zonas territoriales para bajar el gasto que genera al Estado.

La tercera versión del ATP será distinta a las dos anteriores: diferenciará entre sectores críticos de la economía, como hotelería y turismo.

Y entre zonas que están en fase de distanciamiento o aislamiento social, es decir, DISPO o ASPO, se informó este miércoles en la Casa de Gobierno.

El programa Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), que ayuda a las empresas con una parte del pago de los sueldos, será más restrictivo en lo que el Gobierno llamó "ATP3": los salarios de junio, a pagarse en julio.

La ayuda, que llegó a ser para 2,3 millones de trabajadores, inclusive algunos de empresas grandes, será más selectiva, tal como lo anticipó NA este miércoles a primera hora.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, encabezó la reunión de Gabinete Económico junto a la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; los ministros de Economía, Martín Guzmán; de Trabajo, Claudio Moroni, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont; el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce; y la titular de la Anses, Fernanda Raverta.

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Recortan el ATP en zonas que salieron de la cuarentena

Foto NA.

El "ATP 3", de hasta dos sueldos mínimos por trabajador ($ 33.750), sólo será otorgado a empresas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y Resistencia, las zonas más afectadas por el COVID-19 y la pandemia. En el resto del país, sólo será para pymes con menos de 800 empleados, por un salario mínimo: $ 16.875.

El promedio de ATP en el interior es de 19.000 pesos, con lo cual si se paga un salario mínimo es prácticamente los mismo. Con el adicional de que reabrieron las actividades y si bien es claro que no se puede hablar de niveles normales de producción y venta hoy la realidad no es la de abril y mayo en esos lugares.

La ayuda también llegará a sectores en crisis, que permanecen paralizados y sin facturación. Entre ellos, turismo, hotelería y espectáculos. El nuevo criterio atiende, entre otras cuestiones, a la recomendación del Banco Central de bajar el ritmo de emisión monetaria.