El mundo del trabajo atraviesa cambios acelerados debido principalmente a la digitalización, a las demandas de las nuevas generaciones, a la constante globalización y a la crisis mundial sanitaria, económica y social que produjo la pandemia del Covid-19.

En ese contexto, las tendencias que caracterizaron al mercado laboral en el presente año se agrupan en cuatro pilares principales: los cambios demográficos, la elección individual, la revolución tecnológica y la sofisticación de los clientes, según identificó la consultora ManpowerGroup Argentina.

En primer lugar, la transformación del empleo genera que se esté agravando la escasez de habilidades, influida por los cambios demográficos a raíz de la pandemia. El estudio asegura que “la demanda de competencias técnicas y humanas continuará creciendo, mientras que ciertos perfiles pasarán a ser menos requeridos”. A su vez, destaca que “las personas y organizaciones necesitarán más soluciones de re-aprendizaje y deberán implementarlas de forma rápida”.

El informe revela que se aceleró la brecha de género y la creciente polarización referida al incremento de las tensiones socioeconómicas y la inequidad producto de la pandemia del COVID-19. “Este complejo panorama, sumado a la rápida expansión del trabajo remoto y de la implementación de esquemas laborales híbridos, exigirá a las compañías más transparencia y gestión en torno al capital humano, como así también entornos laborales diversos e inclusivos, claves para la recuperación y el desarrollo”, aseguran desde la consultora.

En segundo lugar, existe un aumento de la elección individual: la nueva jerarquía de necesidades exige mayor autonomía y elección. El documento indica que “la preocupación por la salud, la seguridad en el empleo y la evolución del conocimiento, junto con la flexibilidad para lograr la mejor combinación y el equilibrio de las responsabilidades en el trabajo y en el hogar, serán compartidas tanto por las personas como por las organizaciones. En este sentido, los líderes de Recursos Humanos asumen cada vez más compromiso por el bienestar físico y emocional de los colaboradores”.

En tercer lugar, aparece la revolución tecnológica, que está acelerando la coevolución humano-máquina. Según World Economic Forum, en 2025, el tiempo empleado en las tareas actuales estará distribuido por igual entre las personas y las máquinas. Desde la compañía dedicada a las necesidades del capital humano, aseguran que “el nuevo orden global del trabajo presentará un aumento de las herramientas digitales disruptivas, una continua digitalización de la experiencia del cliente y una constante evolución en la formación y el desarrollo de los trabajadores a través de las plataformas de aprendizaje en línea”.

Por último, la sofisticación de los clientes también está marcando tendencia. En este punto, la consultora señala que “en una carrera por optimizar la combinación de la fuerza de trabajo y lograr una ventaja competitiva, las organizaciones buscarán soluciones internas, personalizadas y centradas en el consumidor” y agrega que “el foco en el análisis de los datos aumentará la demanda de evaluaciones y soluciones basadas en la Inteligencia Artificial, ayudando a las compañías a predecir el rendimiento y a las personas a conocer mejor su potencial”.

Al respecto, Luis Guastini, Director General de ManpowerGroup Argentina, asegura que “nos encontramos frente a un cambio de paradigma en el mercado laboral que requiere que las compañías transformen sus equipos, asegurándose de que tengan las habilidades necesarias para adaptarse a esta nueva normalidad. Teniendo en cuenta que la Inteligencia Artificial cambiará la naturaleza del trabajo, muchas empresas deberán reconvertirse en tecnológicas para poder competir y crear más valor”.

El informe concluye que “todos estos aspectos constituyen los nuevos desafíos que tienen las empresas y sus colaboradores en este escenario, en donde también deberán tener presente aquellas corrientes emergentes, como el aumento del uso de la tecnología aplicada a la salud y la educación y una mayor agilidad, flexibilidad y reconversión de habilidades”.