Las mujeres son las principales beneficiarias de las transferencias monetarias a personas que el Estado nacional realiza a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) y el Ministerio de Desarrollo Social, con una participación que en el caso de la distribución de la Asignación Universal por Hijo (AUH) alcanzó al 94,1% en 2019.

Los datos corresponden al informe "Análisis de la Protección Social. Transferencias monetarias a personas" realizado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) y que abarca el período comprendido entre 2008 y 2019, es decir las presidencias de Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri.

La proporción que alcanzaron las mujeres en los principales programas de transferencias monetarias a personas por parte del Estado deja en evidencia la importancia que fueron cobrando las políticas de género en los últimos años, que en este caso se tradujeron en aportes que apuntan a equilibrar las desventajas que tienen en otros aspectos.

De acuerdo con el análisis de María Pía Brugiafreddo, la clasificación de esas transferencias incluye a las que tienen una perspectiva de género "desde su diseño y concepción" (es decir, destinadas específicamente a mujeres) y las que tienen una alta concentración de beneficiarias femeninas, pese a estar dirigidas indistintamente a hombres y mujeres.

Entre las primeras están las Pensiones No Contributivas (PNC) a madres de siete o más hijos y Hacemos Futuro Juntas (que reemplazó al programa Ellas Hacen).

En 2019, ambas iniciativas alcanzaron un total de 374.375 beneficios, con un gasto asociado del 0,2% del PBI.

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Las mujeres son las principales beneficiarias de las transferencias estatales a personas

La PNC a madres se destina a mujeres que tengan o hayan tenido siete o más hijos y que no dispongan de ingresos para su subsistencia y consiste en una prestación mensual que, a diferencia de la AUH, está dirigida a la madre y no al menor y, al ser de carácter vitalicio, se cobra independientemente de la edad de los hijos.

"De este modo, aporta seguridad económica a mujeres con hijos, a partir del reconocimiento de las dificultades que ellas enfrentan para su desenvolvimiento en el mercado laboral", indicó la OPC.

Por su parte, Hacemos Futuro Juntas estuvo orientado a incluir a mujeres y personas trans desocupadas y en estado de exclusión socio-ocupacional, con especial atención a madres con hijos discapacitados, madres con tres o más hijos a cargo, víctimas de violencia de género o víctimas de trata y explotación sexual.

La cantidad de beneficios brindados por la PNC a madres se ha mantenido relativamente estable entre 2010 y 2019 (con excepción del 2017 que presentó una baja), en tanto la creación de Ellas Hacen (luego Hacemos Futuro Juntas) en 2013 permitió un aumento del alcance de este tipo de transferencias, con la incorporación de unas 86.400 beneficiarias.

En el caso de la AUH, si bien no está diseñada con destino exclusivo para las mujeres, como las prioriza en el cobro de la asignación, contribuye al desarrollo de su autonomía económica, al punto que son el 94,1% del total de beneficiarios.

La tarjeta alimentaria también prioriza entre su población objetivo a mujeres embarazadas y con hijos a cargo, representando el 85% del padrón de titulares.

Asimismo, el programa Hacemos Futuro brinda especial atención a mujeres, cuya participación en 2019 fue del 74,5%.

Por su parte, la moratoria previsional permitió que gran cantidad de mujeres en informalidad laboral y sin los años de aportes requeridos accedan al beneficio jubilatorio y de pensiones (según datos de ANSES, más del 70% de la población beneficiaria fueron mujeres).