Publicado el 26 de Julio de 2022 - 11:43 | Última actualización: 26 de Julio de 2022 - 11:57

La Fed se reúne y podría determinar una nueva suba histórica de la tasa de interés

La autoridad monetaria estadounidense se dispone a realizar un nuevo ajuste en la tasa de interés ante la creciente inflación.

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El presidente de la Fed, Jerome Powell. El presidente de la Fed, Jerome Powell. AFP/NA

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) se reúne desde hoy en el quinto encuentro del año, con la atención puesta en una posible nueva suba de tasas de interés, que sería la cuarta en lo que va del 2022. El recrudecimiento de la inflación evidenciado en junio le mete presión a la decisión del Banco Central norteamericano.

El IPC estadounidense en junio aumentó 1,3% frente a mayo, y se ubicó por encima de los pronósticos que estimaban una suba de 1,1%. En tanto que de manera interanual, la inflación norteamericana quebró un nuevo récord en cuatro décadas y llegó a 9,1%, el nivel más elevado desde 1981.

Ante un escenario de creciente inflación, el presidente de la Fed, Jerome Powell, aseguró en su última exposición ante el Capitolio que las autoridades tomarán las medidas necesarias para restaurar la estabilidad de precios, aunque frene la actividad económica. La postura que adopta la Reserva Federal prevé un menor crecimiento e impacta de manera negativa en los países emergentes.

Hasta ahora los movimientos de tasas de la Fed fortalecieron al dólar a nivel mundial, llevando a la moneda estadounidense a valores máximos en 20 años. Esto genera que los países emergentes sufren una devaluación más acelerada de sus monedas. En el caso de Argentina se acrecienta la depreciación del peso y las presiones cambiarias.

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La contracara para Estados Unidos de la política agresiva de la entidad monetaria es que el país podría tener el costo de entrar en recesión. Al respecto ya hay indicadores de actividad económica que sugieren que en el segundo trimestre el país entró en esa situación tras registrar una caída en su PBI en el primer periodo del año.

La primera suba de tasas se produjo en marzo y fue de 25 puntos porcentuales, lo que representó la primera modificación al alza desde el 2018, luego de ubicarse en niveles mínimos en torno al 0% para sostener la economía durante la pandemia. Posteriormente, en mayo y en junio, la Fed dispuso nuevos incrementos de 50 y 75 puntos, respectivamente, dejando a la tasa de interés en un rango de 1,5% a 1,75%.

El mercado da por descontado que en la reunión de la entidad monetaria que finaliza mañana se anunciará un nuevo incremento en la tasa de interés. Las previsiones se dividen entre quienes sostienen que la Fed replicará el ajuste de 75 puntos básicos dispuesto en junio y entre aquellos que se animan a pronosticar una suba aún mayor, que alcance los 100 puntos. De ser así establecerá un incremento histórico, que no se registra desde hace 30 años.

Al encarecer el crédito y promover el ahorro, las subas de tasas buscan reducir la cantidad de circulante en escenarios de alta inflación y de una economía recalentada, donde la oferta no puede sostener a la demanda.

NA - Buenos Aires, Argentina