La actividad económica tuvo en agosto una caída interanual del 11% y, si bien el porcentaje es menor al de los meses previos de la pandemia, representaría una señal de freno a la recuperación esperada para la segunda mitad del año, de acuerdo con las proyecciones de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).

La estimación de la entidad se dio a conocer en su último informe mensual, en el que remarcó "la necesidad de un nuevo modelo económico" y alertó que, como consecuencias de las medidas económicas adoptadas en los últimos meses, creció la modalidad de "votar con los pies", ya sea emigrando a otros países o "movilizando sus ahorros e inversiones", lo que se reflejó en el aumento del volumen de las operaciones del dólar contado con liquidación.

"La incertidumbre tiene sus costos", advirtió la CAC, al tiempo que aseguró que "la recuperación pierde fuerza" con una evolución de la actividad en agosto que interrumpió la tendencia de mejoras intermensuales de mayo, junio y julio.

En ese sentido, indicó que "los datos adelantados de agosto en cuanto a industria manufacturera y construcción muestran que las caídas continúan y en niveles similares a meses anteriores", en referencia a las caídas del 7,1% y 17,7%, respectivamente, informados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El organismo oficial dará a conocer el próximo 22 de octubre la evolución en agosto del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), que en julio tuvo una caída interanual del 13,2%.

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Con doce días de anticipación, la Cámara de Comercio estimó que el EMAE de agosto mostrará "una baja del 11%", principalmente por "los efectos negativos de la cuarentena en el sector comercio y construcción".

En la caída también influirá "la menor demanda debido al problema que acarrea el sector privado por la pérdida de empleo o poder adquisitivo y por el menor nivel de producción estimado para el sector primario", agregó.

En el trabajo coordinado por Matías Bolis Wilson, economista jefe de la CAC, se expresó la preocupación porque en el segundo trimestre "no se logró sostener el nivel de capital disponible para producir bienes y servicios".

"Por el contrario, año a año ha habido una destrucción de capital físico importante que atenta contra las posibilidades de crecimiento del país", en tanto "la caída del PBI es la más alta registrada trimestralmente y hacer pensar que será la mayor caída registrada durante un año", superándose la baja del 10,9% en 2002.

La cámara puntualizó que "sin dudas la economía necesita en este momento señales que generen expectativas positivas que permitan que el sector inversor y empresario decida invertir en el país y los consumidores comprar bienes y servicios".

"La falta de confianza es muy grande y se agudiza con el drenaje de divisas que sufre el BCRA", añadió y si bien admitió que "los problemas son de largo plazo", remarcó que "medidas de corto deberían ayudar para frenar la caída de la actividad".

Si bien el informe se refiere a un período anterior al último anuncio de medidas económicas, su difusión fue una semana después, de lo que puede desprenderse una evaluación negativa.

En ese sentido, la CAC subrayó que "la necesidad de un nuevo modelo económico es importante", así como "entender al sector privado como clave en la actividad económica y al Gobierno estableciendo los lineamientos generales".