La Administración Pública Nacional obtuvo en enero el primer superávit fiscal después de once meses consecutivos de déficits, como consecuencia de un significativo aumento de los ingresos tributarios, impulsado por la recaudación de los derechos de exportación y una caída real del gasto, con las transferencias a las provincias, las jubilaciones y los salarios estatales como las principales reducciones.

La información fue adelantada por la Oficina Pública del Congreso (OPC), con diez días de anticipación al informe que dará a conocer el Ministerio de Economía el próximo 22 de febrero.

Los ingresos totales de la Administración Nacional de enero ascendieron a $556.749 millones y los gastos primarios fueron de $418.301 millones, de lo que resultó un superávit primario de $138.448 millones, con una mejora del 70,6% en términos nominales y del 23,5% en términos reales.

Después de 11 meses, en enero hubo superávits primario y financiero

Por su parte, el resultado financiero (incluye el pago de servicios de la deuda) fue superavitario en $101.470 millones, contrastando con el déficit de $3.859 millones registrado en igual mes del año previo, fundamentalmente por la postergación de vencimientos derivado del acuerdo con los acreedores.

El resultado fiscal de enero era esperado con especial interés por tratarse del primero en el que se puede realizar una comparación interanual con otro mes completo de la Presidencia de Alberto Fernández.

Los ingresos totales tuvieron un crecimiento nominal del 42,8% y real del 3,4%, con un aumento significativo de los ingresos tributarios (25,1%) que logró más que compensar las caídas de los restantes rubros de recursos.

El aumento de los recursos tributarios obedece fundamentalmente a la variación positiva en los Derechos de Exportación (142,2%), que se explica mayormente por la baja base de comparación dado que en los últimos meses de 2019 muchos exportadores adelantaron sus operaciones previendo cambios normativos en las alícuotas, lo que significó menores ingresos en enero de 2020.

Después de 11 meses, en enero hubo superávits primario y financiero

Por otro lado, los impuestos a las Ganancias, a los Débitos y Créditos en Cuentas Bancarias y al Valor Agregado crecieron 15,7%, 3,5% y 1,8%, respectivamente.

Por su parte, los gastos primarios se ubicaron en $418.301 millones, disminuyendo un 1,9% en términos reales.

Dentro de las reducciones más significativas se destacan las transferencias corrientes a provincias, jubilaciones y pensiones y salarios, con variaciones de 34%, 13,5% y 4,5%, respectivamente, mientras que los otros programas sociales y los gastos de capital se expandieron 45,2% y 272,8%.

La OPC puntualizó que la caída del gasto jubilatorio “se debe en parte a la base de comparación, dado que en enero de 2020 se otorgó un bono de $5.000 a los beneficiarios de más bajos ingresos.

Si se descuenta ese concepto el gasto en jubilaciones hubiera tenido una disminución de 4,1% en vez del 13,5%.

Los gastos totales tuvieron una contracción más elevada de 16,3% como consecuencia de la caída en la ejecución de los intereses de la deuda (-68,5%).